Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes
El Templo de Luxor, fue realizado durante el Imperio Nuevo. Estaba unido al templo de Karnak mediante una avenida, dromos, flanqueada por esfinges. Fue construido por dos faraones fundamentalmente, Amenhotep III, que construyó la zona interior y Ramsés II, que finalizó el templo. También otros faraones contribuyeron al embellecimiento del recinto con decoraciones, construcciones menores, bajorrelieves y otros cambios, como Ajenatón, Tutankamón, Horemheb, Nectanebo I y Alejandro Magno.
La construcción inicial se debe muy posiblemente al arquitecto Amenhotep, cuyo proyecto original no se separa de las construcciones clásicas, con un gran patio, la sala hipóstila, el vestíbulo, y el santuario. Las posteriores construcciones de Ramsés II (un patio que pasó a ser el primero del templo, la fachada, los colosos y los obeliscos) modificaron el aspecto final que hoy puede apreciarse.
La longitud total del templo es de doscientos sesenta metros y estaba dedicado a Amón, que en Luxor tomaba la forma de Min bajo la denominación de Amón-Min. Se llamaba Ipet-resyt en relación con el templo de Amón en Karnak con el que estaba estrechamente vinculado y del que dependía. De hecho la función principal del templo de Luxor era la procesión que, una vez al año, durante la celebración del Año Nuevo, se organizaba y en la que la imagen de Amón salía de su recinto de Karnak para, a través de la avenida de las esfinges, visitar el templo de Luxor.
El Faraón Ramsés II, de la XIX dinastía no desperdició la oportunidad de apoderarse de la gloria de sus antepasados. Ordenó construir el primer pilón, franqueado por dos obeliscos y cuatro colosos suyos, así consiguió atraer toda la gloria y admiración hacia él, dejando en segundo plano al primer faraón que empezó la construcción del templo, Amenhotep III.
La madre de, Amenhotep III no era de sangre real, y su hijo al reinar sobre el país, sintió la necesidad de legitimar su reinado, lo cual lo consiguió representando su nacimiento divino, como hijo del dios Amun. Todavía, aunque muy difícilmente, se puede observar la escena de la concepción de Amenhotep III, en el Mamis, o sala de nacimiento, a la izquierda del Santuario del Templo.
Más de mil quinientos años después, Alejandro Magno hizo representarse como faraón de Egipto, adorando al dios Amun, sobre las paredes de las salas contiguas. Los romanos también erigieron un altar para sus emperadores y pintaron sus senadores sobre las paredes anteriores al Santo Santuario. La esfinge medía más de sesenta metros de largo y diecisiete metros de alto, aunque se ha deteriorado bastante por la erosión
A la izquierda del primer patio del templo, se observa una mezquita colgante de más de mil años de antigüedad. Hasta hoy en día, se celebra el nacimiento de un Santo, Abu Haggag, venerado por musulmanes y cristianos de la ciudad. En su fiesta, el público saca varias barcas, que recuerdan a las antiguas barcas sagradas del olvidado dios Amun.
La mezquita colgante de Abu Hagga, denota que cuando llegaron los árabes a Egipto, el templo ya estaba enterrado bajo tierra, y que sobre los capiteles y las paredes del templo, los árabes encontraron, buenas bases para su mezquita.
El pilono, construido por Ramsés II relata la batalla de Qadesh, librada por el faraón contra los hititas. Representa la entrada al Templo de Luxor y en la decoración se incluye el poema de Pentaur que glorifica el valor del faraón en la batalla.
Frente a este pilono se encontraban dos obeliscos, de los cuales uno fue trasladado a la plaza de la Concordia en París en el año 1836, como regalo de Mohamed Alí. El otro, de unos veinticinco metros de altura, se encuentra actualmente en su emplazamiento original. El obelisco está decorado con una escena en la que aparece Ramsés II adorando a Amón, y tres franjas de jeroglíficos en las que se describe el protocolo real junto a una fórmula de alabanza a las construcciones y victorias del faraón y la duración de su reinado.
En la entrada están las famosas estatuas sedentes de Ramsés II, decoradas con imágenes de prisioneros que representan los nueve pueblos conquistados por Egipto. La reina Nefertari aparece a cada lado del trono. Las estatuas son de granito gris con una altura de quince metros y medio. Originalmente existían cuatro estatuas más, realizadas en granito rosa, de las que actualmente sólo queda una que representa a Meritamón, la hija de Ramsés II.
El patio peristilo, de cincuenta y cinco metros de longitud, fue añadido por Ramsés II y actualmente representa el primer patio. Está compuesto por setenta y cuatro columnas papiriformes que muestran al faraón con distintas divinidades. Las columnas están colocadas en dos hileras alrededor del patio.
En el centro del patio se encuentra un santuario formado por tres capillas dedicadas a Amón (la central), Mut (la izquierda) y Jonsu (la derecha). Construidas por Hatshepsut y Thutmose III y decoradas posteriormente por Ramsés II, servían como almacén de las barcas sagradas. La situación de las capillas es lo que hizo que el patio no siguiese el eje del templo original, sino que se encuentra desviado hacia el este. La decoración interior del patio escenifica una procesión que personifica los distritos mineros que portan ofrendas al dios, un sacrificio de Ramsés II a una diosa, la inauguración de la entrada monumental en la que aparecen los hijos del faraón y ceremonias religiosas. Hay además una inscripción que refleja las partes del templo construidas por Ramsés II.
La siguiente estancia está formada por la columnata procesional de Amenhotep III, formada por catorce columnas, de dieciséis metros de altura, dispuestas en dos filas. En las columnas están grabados los cartuchos de Amenhotep III, Horemheb, Sethy I y Ramsés II. La entrada está flanqueada por dos colosos sedentes de Ramsés II con la reina Nefertari, vestida como la diosa Hathor, en su pierna derecha. Las estatuas están realizadas en granito negro y el zócalo está decorado con escenas de prisioneros que representan a los pueblos vencidos por el faraón. Situadas en el lado sur, se encuentran dos estatuas dobles de Amón y Mut. La decoración de los muros es obra de Tutanjamón y Horemheb y sus relieves relatan la fiesta de Opet, mostrando la procesión de barcos desde Karnak y el viaje de regreso.
A continuación se encuentra el patio peristilo de Amenhotep III. El interior del patio está rodeado, en tres de sus lados, por dos hileras de columnas con capiteles papiriformes cerrados. El patio se comunicaba con la columnata por una escalera, al estar más elevado que aquella. El cuarto lado del patio está unido a la sala hipóstila que representa la primera estancia interior de de este magnífico monumento Luxor. Originalmente la sala se encontraba techada. Cuenta con treinta y dos columnas con capiteles papiriformes cerrados, dispuestas en cuatro filas de ocho columnas cada una. Las imágenes de los dioses, que aparecen en la decoración, fueron restauradas durante la XIX dinastía ya que los originales fueron destruidos por Ajenatón.
De la sala hipostila se accede a cuatro estancias o antecámaras con habitaciones auxiliares. Estas estancias son: el vestíbulo, la sala de ofrendas, la estancia del nacimiento y el santuario. El vestíbulo está decorado con imágenes de emperadores romanos superpuestas sobre los originales egipcios. La sala tiene tres habitaciones auxiliares consagradas a Mut, Jonsu y Amón-Min.
La sala de ofrendas está decorada con imágenes religiosas en honor de Amón y Min y tiene un santuario realizado por Amenhotep III. En esta estancia Alejandro Magno, que aparece representado ante Amón, construyó un depósito de barcas. En el lado oeste de la sala se encuentra la estancia del nacimiento, con tres columnas fasciculadas y decorada con relieves que describen el nacimiento divino de Amenhotep III, como resultado de la unión del dios Amón con su madre Mutemuia. En las imágenes se lee la concepción, el embarazo y el nacimiento.
A continuación, hay una sala que hacía las veces de vestíbulo hacia la última habitación, el santuario construido por Amenhotep III y decorado con escenas del faraón introducido por Horus y Atum en presencia de Amón y el rey ante Amón. En el zócalo aparece una inscripción de Amenhotep III sobre la construcción del templo de Luxor.
Utiliza las estrellas para valorar este destino:




37 votos
1738 visitas