La Catedral

Viajes La Habana

ofrecido por

Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes

Entrada
Salida
» Busca tu hotel en booking.com

La Catedral

Se encuentra situada en el centro de La Habana Vieja, zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1982. Magníficas casas señoriales componen el conjunto de la Plaza de la Catedral, una de las más bellas de Latinoamérica y siempre muy concurrida por visitantes y habaneros.

Monumentos Lahabana fue levantada sobre una ermita a partir de 1748 por orden del obispo salmantino Felipe José de Res Palacios. Se trata de una de las más bellas y sobrias iglesias del barroco americano, construida sobre los planos elaborados por la Compañía de Jesús. Es, por tanto, un ejemplo del estilo “jesuitico”, aunque le añade el atractivo de responder a un barroco de inspiración cubana, algo achatado y familiar, como un dolmen tropical a la vez solido y elegante. Por su extraordinaria belleza y su connotación histórica, la Catedral de La Habana constituye un lugar de obligada visita para los miles de visitantes que continuamente viajan a la capital cubana.

Después de numerosos avatares históricos, en el año 1787 se crea la Diócesis de San Cristóbal de La Habana, por lo que la Parroquial Mayor fue erigida en Catedral el día 22 de junio del año 1790, con el título de Sagradio de la Catedral. Posteriormente tuvieron lugar otra serie de ampliaciones y embellecimientos, entre 1802 y 1832, bajo la égida de monseñor Díaz de Espada.

La fachada de la Catedral, que contrasta con el sobrio interior neoclásico, sorprende por su color gris oscuro, que la destaca del resto de la plaza como un grabado en blanco y negro. Es considerada “toscana” con sus dos torres o campanarios. Repleta de detalles inusuales, el monumental templo posee una curiosa asimetría creada por el tamaño visiblemente más grande y ancho de una de sus dos torres, además de fósiles de flora y fauna marinos incrustados entre las piedras coralinas. El cuerpo central, inspirado en el barroco romano, tiene un movimiento que recuerda la idea de la fachada biombo, ya que dibuja una curva que avanza sobre los laterales donde se ubican las dos torres campanarios. Su vista nocturna con especial iluminación es todo un deleite.

La Catedral de La Habana tiene tres naves de planta prácticamente cuadrada y alberga ocho capillas laterales, entre ellas, la de Nuestra Señora de Loreto que luce un precioso pórtico de 1.755. Los trabajos de escultura y orfebrería del Altar Mayor, así como los del tabernáculo, fueron realizados en Roma por el italiano Bianchini bajo la dirección del escultor español Antonio Sola. Detrás del altar mayor hay tres pinturas al freso del italiano Giuseppe Perovani, de quien se sabe que fue el primer profesor de dibujo de La Habana. Se suman a la decoración pinturas del francés Jean-Baptiste Vermay . Lo que sin embargo sigue siendo un misterio es como llego a Cuba el cuadro “El Papa disponiéndose a decir misa” que se conserva en el templo y que fue pintado en el siglo XV, con anterioridad al descubrimiento de América.

A principios del XIX, la Catedral fue ampliada por el obispo Juan Jose Diaz de España, hombre de gusto poco afortunado, ya que sustituyó las primitivas tallas jesuiticas por simples copias de obras de Murillo, Rubens y otros artistas famosos realizadas por el frances Vermay, autor de los cuadros de El Templete.

Hasta 1898, fin de la colonización, se conservó en la nave central un monumento funerario, obra del español Arturo Melica, que guardaba las cenizas de Cristóbal Colon, traídas desde Santo Domingo, en 1776, y transportadas en 1898 a la Catedral de Sevilla.

En todo tiempo, la Catedral de La habana ha tenido una enorme significación religiosa para los habaneros porque su dedicación a la Virgen la convirtió a la vez en templo santero al identificarse la Madre de Dios con la orisha Yemaya, por lo que, no es extraño ver ofrendas santeras en su recinto e incluso en los rincones de sus muros exteriores. Aquí los ritos católicos y la santería conviven en todos los rincones.

La Plaza donde se ubica la Catedral de La Habana suele ser un lugar lleno de vida, no sólo por los fieles que acuden al templo, sino también, porque allí se reúnen los artesanos para ofrecer sus hermosos trabajos de artesanía cubana. Ricas mansiones del siglo XVIII completan la imborrable estampa de la Plaza de La Catedral.

Recomendar

Viajes.net

Utiliza las estrellas para valorar este destino:

8.5 / 10

2 votos

2519 visitas

Compartir Facebook
Destinos relacionados