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La Pequeña Habana se sitúa al oeste de la avenida Brickell, y fue fundada por los inmigrantes cubanos, que poco a poco fueron creando una pequeña reproducción de la vida cubana con todos sus olores, música, letreros en español, las tiendas, las fábricas de cigarros, las cafeterías que sirven café cubano, y gentes que se sienta alrededor y discute de política o del último acontecimiento del barrio. Su población es de aproximadamente 90,000 habitantes, en su mayoría latinoamericanos con alto porcentaje de cubanos seguidos por colombianos, dominicanos y nicaragüenses.
Entre las atracciones más típicas que se pueden encontrar en le pequeña Habana se encuentra el parque del dominó, en donde hombres de la tercera edad de origen cubano se reúnen con sus camisas tradicionales, llamadas Guayabera, y juegan al dominó mientras fuman puros y pasan el rato. Muy importante es también la popular Calle Ocho, donde tienen lugar muchos de los eventos que celebran la cultura, la música, la cocina y la danza hispanoamericana. Incluso ostenta su propio Paseo de la Fama con estrellas para Celia Cruz, Raphael, Gloria Estefan entre otros muchos artistas de reconocido prestigio en el mundo latino de Miami.
La Calle Ocho es además la zona principal de tiendas, entre las que destacan las galería de arte donde los protagonistas son los artistas cubanos. Si es posible, el mejor momento para ver la Pequeña Habana de Miami es el último viernes de cada mes, el Viernes Cultural, durante el cual la cultura y la gastronomía cubana se visten de fiesta y salen a la calle a dar lo mejor que tienen.
Lugares de interes:
- Parque Máximo Gómez, en homenaje a un héroe de la independencia cubana, aunque los locales lo llaman simplemente “Parque del Dominó”, porque allí las viejas generaciones cubanas pasan el rato jugando al dominó y al ajedrez.
- En la tranquila calle 13, en una plaza, está el Monumento a los Héroes de Cuba. En el separador se yerguen las esculturas de José Martí, Antonio Maceo y la efigie de la isla de Cuba. El conjunto está dominado por la llama eterna en recuerdo de los héroes de la invasión de Bahía Cochinos.
- Siguiendo en dirección sur, desde el Monumento a los Héroes, por la calle 13, aparece una gran ceiba popularmente asociada con la santería, culto afrocubano extendido en la isla. Casi enfrente se encuentra una “botánica”, donde es posible obtener recetas, pócimas, amuletos y otros elementos asociados con el culto santero.
- Otro sitio popular es el teatro Tower, quizás el más antiguo de Miami, pues su construcción se remonta a 1926. Aún mantiene su original estilo art déco coronado con una aguda torre de casi quince metros y es propiedad de la ciudad de Miami. Aunque la arquitectura y las sucesivas remodelaciones provocan polémica, Tower funciona como un cineclub permanente que exhibe películas alternativas, especialmente de países iberoamericanos.
- A lo largo de este recorrido del también llamado Latín Quarter, se alinea una gran variedad de fábricas y tiendas de puros, producto íntimamente ligado a Cuba. Según la publicación Cigar Aficionado, la Calle Ocho es la capital de los cigarros en Estados Unidos. Aquí se puede ver cómo puros de renombre son enrollados a mano en presencia del comprador.
- Para disfrutar el verdadero sabor de la Calle Ocho, es conveniente planear una visita al atardecer del último viernes de cada mes. Se le conoce como “Viernes Cultural” y consiste en una gran fiesta callejera con música, baile, presentaciones artísticas, exhibiciones, degustaciones y teatro. Igualmente, durante una semana de marzo, el Festival de la Calle Ocho transforma la vecindad y culmina en un gigantesco carnaval que congrega a casi un millón de espectadores.
- Visitar un restaurante de la zona es la forma más gratificante de acabar un recorrido por la Pequeña Habana de Miami. Hay numerosos restaurantes que ofrecen lo mejor de la gastronomía cubana como el restaurante Versailles y otros con especialidades como los plátanos maduros, palomilla, ropa vieja, vaca frita, masitas de puerco, moros y cristianos, sándwich cubano, el sandwich Elena Ruz de pavo y mermelada, el tostón, mojito y cortadito (café cortado o café con leche y flan. Si se pasa por la puerta de los Pinareños hay que aprovechar la ocasión para pedir un Guarapo, es decir, un jugo de caña de azúcar.
