Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes
A tan sólo 10 minutos andando de la Plaza de Tian´anmen y la Ciudad Prohibida se encuentra la calle Wangfujing, un enclave con el encanto especial que todo turista anda buscando cuando viaja a una nueva ciudad. Brochetas de gusanos, caballitos de mar o escorpiones son algunos de los alimentos que aquí se ofrecen. Pero no se asusten, los puestos también disponen de brochetas de pollo, carne, mazorcas de maíz, tofu frito o lo que más se parece a los rollitos de primavera occidentales.
No hace falta probarlo. Con el simple hecho de ver cómo se mueven esos pequeños animalitos es suficiente como para saber que eso no podrás verlo en muchas ciudades. Como dicen en Beijing: “nos comemos todo aquello que tenga cuatro patas y no sea una mesa”. Pero lo cierto es que esas brochetas extravagantes no se las comen ni ellos mismos. Son el reclamo para las fotos más que para el estómago de los locales.
Utiliza las estrellas para valorar este destino:




48 votos
2869 visitas