Marcus | 13 Enero, 2010

partenon

Supongo que cuando en 1922 el egiptólogo Howard Carter dio con el sepulcro del faraón Tutankamón tuvo que experimentar una sensación próxima al éxtasis. Después de años de esfuerzo y gracias a su tenacidad, el pertinaz egiptólogo consiguió dar con uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del siglo XX. Siempre he querido experimentar algo similar a lo que sintió Carter aunque no he destinado a esta empresa ni una milésima parte del empeño que dedicó el arqueólogo británico. A pesar de los pesares, conseguí realizar este sueño infantil en la Acrópolis de Atenas. Leer más…