Gijón nos ofrece buenos motivos para escaparse, por su pasado romano, sus museos y su patrimonio, por ser un municipio verde, por su intensa vida cultural, por su gastronomía, por sus zonas de tapeo, por la variedad de su comercio, y sobre todo, por su situación privilegiada cara al mar, siempre presente.
Son casi siete los kilómetros de litoral, los que puede el viajero recorrer. Resulta obligado perderse por las plazas y calles del Barrio de Cimadevilla, lugar de pescadores y marisqueras. Podemos empezar en la iglesia Mayor de San Pedro, situada al fondo de Campo Valdés y terminar la ruta en la plaza del Marqués. Leer más…



