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Hoy en día, la Grand Place, o Plaza del Mercado, es lugar habitual de reunión en todas las celebraciones y fiestas de Bruselas. En ella se celebran varios mercadillos, como el antiquísimo mercado de las flores o el de la Navidad. Las cafeterías, restaurantes y terrazas están siempre llenas de gente disfrutando del ambiente y las tiendas de chocolates, como Godiva son una tentación casi irresistible.
Aunque la plaza presenta una apariencia homogénea, cada uno de sus edificios es diferente. Se trata de las antiguas casas gremiales con los símbolos característicos que aún hoy las hacen reconocibles, el imponente Ayuntamiento y la Casa del Rey son los edificios más llamativos. La Casa de los Duques de Brabante, con sus maravillosas estatuas de los duques en su fachada, alberga un precioso Museo del Chocolate. Otros edificios representativos de la Grand Place son Le Cygne, que fue frecuentado por Karl Marx y Friedrich Engels, Le Pigeon, que una vez alojó a Víctor Hugo; o la Maison des Brasseurs, con un pequeño Museo de la Cerveza en el sótano.
La armonía del conjunto de edificios de esta plaza se debe en realidad a que en 1695 el ejército francés bombardeó Bruselas y destruyó la mayor parte del centro. Lo que sobrevivió de la plaza fue reconstruido desde los cimientos, por lo que en su mayoría prevalece el estilo barroco. Pero este no sería su aspecto definitivo. Aún hubo más destrucción, en 1793, cuando los "sans-culottes" belgas y franceses se proveen de pesados martillos y persiguen todo lo que hiere su conciencia republicana: esculturas mutiladas, pinturas incendiadas, platerías saqueadas, ningún emblema del Antiguo Régimen se salva.
En 1874, la vieja Casa del Rey muy dilapidada es demolida y la reconstruye el arquitecto Pierre-Victor Jamaer en estilo neogótico. Las otras casas deben su admirable aspecto actual a la amplia y meticulosa restauración basada en los planes del arquitecto de Bruyn. La fachada principal, los muros laterales, la torre y las galerías del Ayuntamiento son decorados por más de 150 estatuas. En 1897, la calle Estrella se reconstruye, más estrecha y con una acera bajo soportales. El mismo año, el 200 aniversario de la renovación de los lugares, se celebra con fasto y se rebautiza la vieja calle de la Estrella con el nombre de Charles Buls, en homenaje a los esfuerzos desplegados durante veinte años por este burgomaestre para volver a la Grand Place su resplandor de antes.
Fue construido entre 1402 y 1455 probablemente por el arquitecto Jean Bornoy, con quien colaboraba Jacques van Thienen. Carlos el Temerario colocó en 1444 la primera piedra del ala derecha, cuyo arquitecto se desconoce. Algunos piensan que el arquitecto fue Guillaume de Voghel, el cual era arquitecto de la ciudad de Bruselas en 1452 y fue el autor, en esta misma época, del Aula Magna del palacio de Felipe el Bueno. La torre de estilo gótico de 96 metros de altura es obra del arquitecto Jean van Ruysbroeck. En su extremo se encuentra una estatua del arcángel San Miguel, patrón de Bruselas, venciendo el Diablo.
Cabe destacar la asimetría de edificio, pues la torre no se encuentra exactamente en el medio y la parte izquierda es distinta de la parte derecha. Según Paul de Saint-Hilaire, esta asimetría puede relacionarse con el omnipresente simbolismo alquimista de la Grand Place de Bruselas. La parte izquierda del Ayuntamiento comporta doce arcos, incluido el campanario, que representan la alquimia húmeda en doce etapas. Por su parte, el lado derecho cuenta siete arcos, contando el campanario, que simbolizan la nueva alquimia seca, en siete etapas. El número siete es de hecho enormemente representado en la arquitectura de la Grand Place.
En el siglo XII era sólo un edificio de madera donde se vendía el pan, de ahí el nombre que aún conserva en flamenco, broodhuis (casa del pan). Fue sustituido en el siglo XV por un edificio de piedra que acogía los servicios administrativos del Duque de Brabante, es decir, el despacho del recaudador general del Señorío de Brabante y por esta razón, se le llamó Casa del Duque. Cuando dicho duque fue coronado Rey, pasó a denominarse Casa del Rey. Carlos V la hizo a su vez reconstruir en estilo gótico tardío, muy parecido al que presenta actualmente, ya que tuvo que ser recontruída en 1873, esta vez en estilo neogótico. El edificio, renovado en 1985, acoge hoy en día el Museo de la Ciudad de Bruselas.
Ante esta bonita plaza han perdido la cabeza, y algo más un importante número de personas, como Henri Voes y Jean Van Eschen, dos monjes agustinos originarios de Amberes, que murieron en la hoguera, en la misma plaza, en 1523. Su delito fue su conversión a la doctrina de Martin Luther, por lo que se convirtieron en las primeras víctimas de la Inquisición en los Países Bajos españoles. El 5 de junio de 1568, delante de la actual Casa del Rey, los condes Lamoral Egmont y Philippe de Hornes son decapitados por orden del duque de Alba, enviado a Bruselas por el rey Felipe II de España para luchar contra los calvinistas sostenidos por Guillaume de Nassau, príncipe de Orange. Sus estatuas creadas sobre la Grand Plaza en 1864 se encuentran hoy sobre la plaza del "Petit Sablon". El 13 de septiembre de 1595, se organiza en la plaza la única ejecución por brujería: la de Josyne Van Vlasselaer.
La Grand Place sirvió también de marco a numerosos torneos, desde al menos principios del siglo XV. Los más grandes señores y los príncipes participaban en las luchas, como, por ejemplo, Carlos V en 1530 o también el futuro Felipe II en 1549. La plaza es a lo largo de los siglos centro de numerosas fiestas, procesiones, entrada de autoridades extranjeras o matrimonios principescos. Hoy día, se pueden aún asistir cada año, a principios del mes de julio, al Ommegang, una comitiva en trajes del tiempo de los gremios y magistrados de la ciudad, cuyos alejados orígenes se remontan al siglo XIII, cuando las grandes ciudades brabanzonas celebraban su aniversario por un desfile destinado a simbolizar su esplendor, sus costumbres y sus pasiones.
Desde 1986, cada dos años la plaza se cubre, a mediados de agosto, de una espléndida y transitoria alfombra de flores de 1.800 metros cuadrados, compuesta de un millón de begonias que atrae a millares de visitantes procedentes del mundo entero hasta Bruselas.
