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Monumentos de Bruselas

Bruselas es una ciudad con una gran riqueza monumental en perfecta combinación con su carácter institucional como capital de Europa. Sus calles y parques guardan monumentos que hablan de otras épocas históricas, cuando Flandes pertenecía al Imperio de Carlos V.

Monumentos Bruselas Hay una serie de monumentos Bruselas de obligada visita cuando se viaja a la capital belga como la famosa Grand Place, que es Patrimonio de la Humanidad desde 1988, la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, el Castillo Real de Laeken, el Palacio Real y el Ayuntamiento, sin olvidarse del Atomium, uno de los símbolos más representativos de la ciudad moderna, y el pequeño Manneken Pis, la fuente de bronce que representa a un niño haciendo pis.

Atomium

Monumento construido en 1958, y que simboliza el elemento químico del Hierro con sus nueve átomos pero aumentado en 150 mil millones de veces. Su creador es el arquitecto André Waterkeyn y fue construido en dieciocho meses. Pesa aproximadamente 2400 toneladas y posee una altura de 102 metros. Se puede subir por ascensor o por escaleras mecánicas para, desde arriba, pode tener unas buenas vistas de la zona de Heysel e incluso de toda Bruselas, si no está nublado. En una de las esferas esta el restaurante Chez Adrienne, mientras que en las demás esferas se pueden ver diversas exposiciones.

Ayuntamiento de Bruselas

Comenzó su construcción en 1402 dentro de un rico estilo gótico, pero después de la destrucción de Bruselas en Agosto de 1695 por las tropas francesas de De Villeroy, solamente quedaron en pie la torre y las paredes exteriores. Los trabajos de restauración comenzaron poco después de la destrucción. En los siglos XVII y XVIII las estatuas decorativas de la fachada fueron destruidas o robadas. En 1840 se realizo una nueva restauración y se pusieron unas 230 estatuas que representaban a los duques de Brabante que gobernaron desde el año 580 al 1564. Igualmente llamativa es su magnífica torre con su flecha coronada por el arcángel Saint Michel. En el interior, sus salas de recepciones y gabinetes municipales encierran prestigiosos tapices bruselenses de los siglos XVI, XVII y XVIII, lujosos artesonados góticos, blasones de antiguos gremios y pinturas de las colecciones del museo de la ciudad.

Manneken Pis

Es, sin duda, uno de los monumentos de Bruselas más importantes o al menos, el más querido y visitado. El Manneken Pis es una estatua de un pequeño niño haciendo pis. Su origen se remonta a 1619, cuando el escultor Jerome Duquesnoy la creo a base de bronce. Durante todos estos siglos ha sido robada y ocultada, varias veces, para no ser bombardeada en las guerras. En 1698 el Gobernador de los Países Bajos Austriacos regalo un traje a Manneken con motivo de la celebración de una festividad de un gremio de la ciudad. Esto hizo que mucha gente después le regalara muchos más trajes hasta llegar a más de seiscientos, que se pueden visitar en un museo.

Basilica del Sagrado Corazon

Es la sexta mayor iglesia del mundo y se encuentra localizada en el barrio de Koekelberg, aunque se divisa desde muchas partes de Bruselas debido a su gran tamaño y a su situación en altura. De hecho es un buen punto para admirar la ciudad. La iglesia, de estilo Art Deco, tiene 89 metros de alto y 167 metros de largo. Comenzó a construirse en 1905, bajo el mandato del Rey Leopoldo II, para conmemorar el 75º Aniversario de la Independencia de Bélbica. Fue en 1971 cuando se terminó el edificio, pues en medio tuvo que asistir a dos guerras mundiales.

En su fachada destacan dos grandes torres de planta circular, terminadas en pequeñas cúpulas. Su interior está decorado siguiendo el estilo Art Déco, usando el mármol como principal material. Dispone de muchas columnas circulares, escaleras, galerías y multitud de hermosas vidrieras. Esta Basílica representa la unión de las comunidades Flamencas y Francesas. Imprescindible resulta subir a su enorme cúpula.

Catedral de San Miguel y Santa Gudula

Se trata de la Catedral de Bruselas y su construcción comenzó en los primeros años del siglo XIII -coincidiendo con la llegada del estilo gótico a esa parte de Europa impulsada por Enrique I, duque de Brabante. Está edificada sobre una iglesia románica del siglo XI, de la cual aún son visibles algunos vestigios. La construcción se prolongó a lo largo de casi trescientos años, para terminar poco tiempo antes del reinado de Carlos V.

Su aspecto exterior es majestuoso, con dos torres paralelas. En su interior destacan las estatuas barrocas, siglo XVII, de los apóstoles adosadas a las columnas de la nave central, los capiteles decorados con hojas de repollo rizadas, el pulpito, el órgano y muy especialmente, los vitrales (del siglo XVI al XIX) que le dan una luminosidad multicolor de gran belleza.

Palacio Real

Es la residencia oficial de los reyes de Bélgica, pero actualmente sólo lo utilizan para actos oficiales, recepciones, y es la sede del Parlamento belga. Se construyó durante la segunda mitad del siglos XI y primera mitad del XII. En su origen se parecía más a un castillo fortificado y constituyó la primera línea de defensa de Bruselas. A lo largo de los años el palacio fue renovado y reconstruido, ampliado y mejorado en consonancia con el aumento de poder de los Duques de Brabante y sus sucesores. El famoso Salón del Trono, conocido como Aula Magna, fue construido en el siglo XV por Felipe el Bueno. Este Salón ha sido testigo de grandes acontecimientos históricos, como la abdicación del emperador Carlos V, quien dio la corona belga a su hijo Felipe II en 1555. Este momento de la historia está representando en las pinturas de las paredes del palacio.

Una de las obras artísticas más destacadas del Palacio es el techo y la lámpara en forma de tela de araña de la conocida como Habitación de los Espejos. Esta magnífica lámpara cuenta con más de un millón de joyas en forma de escarabajo. Jan Fabre y su equipo de veintinueve artistas tardaron tres meses en completar la lámpara. Otra sala importante es la Habitación del Imperio, que contiene once enormes jarrones dorados con flores, representando cada una de las once provincias belgas.

Parque Mini-Europa

No es un monumento en sí, pero cualquier aficionado a los monumentos Bruselas disfrutará en este curioso parque temático. Cuenta con más de 300.000 visitantes al año y es una auténtica ciudad liliputense, réplica exacta de los monumentos más conocidos del Viejo Continente. En total, se exponen 350 edificios, que representan a 80 ciudades de la Unión Europea. La calidad de cada una de las maquetas es impresionante, algunas de ellas han llegado a costar hasta 350.000 euros

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