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De sus subsecuentes orígenes romanos, pasando finalmente por la edad moderna y contemporánea, han quedado las diversas y ricas influencias históricas confluyentes en la característica arquitectura Alicante.
Consideremos por separado algunos de sus edificios más importantes y su particular diseño, que varía entre moderno-contemporáneo, medieval y tardorromano:
Un edificio barroco ciertamente singular dividido en tres plantas rematadas en balaustrada, con torres en cada extremo y una fachada de cuarenta y nueve metros de longitud. Diseñado como palacio, desde la barandilla de la escalinata principal se puede medir la altura de cualquier punto de España sobre el nivel del mar. En su interior también podemos encontrar la que fuera la Cámara Real de Isabel II. Los orígenes de la construcción se remontan a 1699, si bien no estuvo acabado hasta mucho más tarde.
Se levantó sobre los cimientos de una mezquita entre 1616 y 1662, aunque sus orígenes estarían en el siglo X, y su fundación como concatedral data de 1959, mucho más reciente, y configura así una mezcla final de estilo medieval islámico, cristiano y arte moderno. Su planta presenta la clásica forma de cruz latina con capillas laterales y una girola derivada de la seriación de radios de las capillas, cuya nave principal está presidida por una cúpula con casetón. Desde fuera se puede apreciar en la cúpula un cubo con balcón circular y sus portadas renacentistas que sirven de entrada, junto a la mezcla variopinta y barroca de la capilla de la Comunión.
Esta buena muestra de la mezcolanza de la arquitectura de Alicante se alza sobre los restos de una necrópolis tardorromana. La construcción actual tendría su origen en el siglo XVII, y en la actualidad sirve de Archivo Municipal. Está compuesto de tres plantas organizadas según la imponente escalera principal cuya caja sirve de patio de luz. Para acceder al zaguán principal nos encontraremos un pórtico y un balcón corrido que une dos grandes espacios de la sala principal. El pórtico presenta una arcada de medio punto con arquivolta, y pilastras y contrapilastras a los lados.
El que fuera un castillo árabe, en lo alto del monte Benacantil, fue reconstruido durante los siglos XIV, XVI y XVIII por los cristianos, si bien en el Benacantil se han hallado diferentes restos propios de la Edad del Bronce, así como ibéricos y romanos. Pero la construcción actual presenta la arquitectura Alicante típicamente medieval cristiana, moderna y contemporánea. La construcción está dividida en tres recintos, de los cuales el primero, llamado “La torreta”, presenta vestigios del siglo XI y también del XIII. El resto de recintos son algo más modernos, de los siglos XVI y XVIII respectivamente.
Una basílica levantada sobre una mezquita y que se constituye como el templo de mayor antigüedad de Alicante. Pese a su inevitable mezcla de estilos, es una construcción esencialmente gótica, con una portada barroca y un altar mayor rococó. Su planta es de una única nave sin crucero y con diferentes capillas laterales. Cuenta con seis bóvedas de arco de cruz apuntado y arcos fajones. Originario del siglo XIII, este templo ha experimentado el adosamiento de la capilla de la Inmaculada Concepción durante el siglo XVI, a la que le siguieron otras capillas abiertas durante el siglo siguiente. Ya en el siglo XVIII, junto a otras reformas importantes, se dio forma al estilo barroco que presenta la arquitectura de la fachada.
