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Además de por su torre del campanario, de noventa y cinco metro de altura, la Catedral de Santa Maria destaca por su fachada, que es una obra maestra del barroco español diseñada por Jaime Bort en 1737 y que es muy admirada por todos aquellos que emprenden viajes a Murcia. La Catedral cuenta con varias capillas de rica ornamentación y un museo con importantes pinturas, esculturas y otros objetos de gran valor cultural.
La Catedral se Santa María comenzó a construirse en el año 1394 sobre los terrenos de la antigua mezquita y fue consagrada en el año 1465. La gran torre, añadida mucho después, se levantó por etapas entre los siglos XVI y XVIII.
De las tres portadas de la Catedral, la de los Apóstoles, en la parte derecha del transepto, es la más antigua. Las obras comenzaron hacia 1465, siendo maestro mayor Diego Sánchez de Almazán.
En el lado izquierdo del transepto se encuentra la portada de la Cruz. Para su construcción hubo que demoler la vieja fachada.
La portada principal, o Imafronte, se encuentra enmarcada en la gran fachada barroca. Con su ornamentación escultórica, las columnas y los abundantes relieves, la fachada se asemeja a un incomparable y monumental retablo barroco. Está dedicado a la Virgen María y junto a ella se pueden apreciar innumerable cantidad de santos y mártires vinculados a la Diócesis de Cartagena. Tiene tres puertas, la central llamada Puerta del Perdón sólo se abre con ocasión de grandes solemnidades.
El interior de la Catedral de Santa Maria de Murcia es fundamentalmente gótico. Tiene tres naves con girola y veintitrés capillas, dedicadas a los santos patronos de los gremios y a los enterramientos de obispos y nobles que patrocinaron su construcción. Entre sus capillas hay varias que destacan por encima de las demás.
La Capilla de los Vélez, de estilo gótico flamígero y bóveda estrellada.
La Capilla de los Junteros, de decoración renacentista y una particular bóveda elíptica.
La Capilla de la Inmaculada, de estilo barroco, se encuentra en el trascoro y tiene un frontal que combina jaspeados y mármoles en blanco y negro.
La Capilla de San Antonio data de 1388 por lo que es la capilla más antigua de la Catedral. Cuenta con una interesante bóveda de crucería y una capilla renacentista anexa dedicada a la Anunciación.
La Capilla del Bautismo o del Socorro es renacentista y en ella destaca un retablo de mármol blanco labrado a mano.
La sillería del coro es de estilo plateresco, lo que la hace especialmente llamativa. También es conveniente fijarse en nuestro viaje por la Catedral Santa María, en las rejas del altar mayor y del coro así como en las vidrieras, muchas de ellas medievales. El altar mayor tiene un retablo neogótico con la imagen de Santa María. Allí se encuentra el sarcófago que contiene el corazón de Alfonso X el Sabio, por expreso deseo del monarca, como prueba del amor que le tenía a Murcia tras sus muchos viajes a esta ciudad.
Fue construida entre 1521 y 1793 y tiene noventa y cinco metros de altura. Está compuesta por cinco cuerpos, contando el campanario y el “balcón de los conjuros”. Cada cuerpo tiene una anchura y unas características diferentes debido a lo variopinto de sus autores.
El primer cuerpo, comenzó a edificarse en 1521 por los hermanos Francisco y Jacobo Florentino, es de planta cuadrada y estilo renacentista con ornamentación del plateresco hispano. En su interior se encuentra la Sacristía Mayor de la Catedral de Santa Maria.
El segundo cuerpo se comenzó a levantar después de haber muerto uno de los hermanos, así que el arquitecto encargado fue Jerónimo Quijano. Es de un estilo renacentista más sobrio que el anterior cuerpo. Aquí encontramos el archivo de la Catedral, que en sus principios se encontraba junto a la sacristía, pero que debido a las inundaciones que sufrió Murcia en aquel tiempo tuvieron que viajar a un lugar más alto, la torre. Las obras de este cuerpo se concluyeron en 1555 y quedaron paralizadas a este nivel durante dos siglos, por falta de presupuesto.
El tercer cuerpo se empieza a construir en 1765 bajo los cánones del barroco y teniendo como director a José López. Es la parte más curiosa pues allí se encuentra “la sala de los secretos”. Se trata de una sala cubierta por una bóveda a muy baja altura que hace diversos efectos de sonido. Si nos situamos en el centro, la voz suena doble, como de ultratumba. Pero si se habla en las esquinas, sólo es capaz de escuchar quien se encuentre en la esquina contraria, de hay su nombre. También en este cuerpo está la sala del reloj donde aún esta expuesta la maquinaria del antiguo reloj.
Sobre este tercer cuerpo se encuentra el balcón de los conjuros, donde el obispo subía a conjurar a las tormentas con la reliquia del Lignum Crucis para alejar las lluvias de la huerta de Murcia y evitar inundaciones, muy frecuentes en esa época. Arquitectónicamente se trata de cuatro templetes coronados por cúpulas piramidales y las imágenes de cuatro santos.
La arquitectura Catedral de Santa Maria se completa con el campanario, de estilo rococó, y que posee una de las campanas más antiguas del sur de España, la campana de la Mora, del s. XIV. En total, son veinticinco campanas cada una con nombre propio.
Ocupa la Sala Capitular y el claustro gótico de la Catedral de Santa Maria. Contiene obras religiosas desde la época romana hasta la actualidad. Cuenta con numerosas y valiosas piezas de orfebrería como la Custodia de Corpus, del s.XVII, relicarios, joyeros o una importante colección de cálices.
Entre las pinturas destacan las de Bernabé de Módena, del s. XIV, y en cuanto a la escultura varias obras de Salzillo, tallas góticas o el Sarcófago de las Musas del s. III.
