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En la comunidad de Castilla y León, esta es una de las ciudades con más tradición, estando situada en la llanura conocida como la de Tierra de Campos muy cerca del río Carrión por lo que en los viajes Palencia se descubre un bello paisaje.
Su nombre procede del de Pallantia como se denominada a la zona ocupada por los vacceos, y cuyas raíces derivan de la lengua prerromana en la que la palabra pala significaba meseta, de manera que con el sufijo nt se traducía como la gran llanura.
Todavía hoy no se sabe con certeza el momento del que data la fundación de la ciudad aunque sí se sabe que en la época prerromana ya habían importantes asentamientos en la zona del pueblo de los vacceos, unas de las tribus celtíberas más cultas y desarrolladas que disfrutaban de una gran organización militar además de un sistema agrario bastante desarrollado.
De los romanos han quedado muy pocas muestras aunque parece que estuvieron allí por los restos del Puentecillas, un puente que sirvió de acceso a la isla del Sotillo de los Canónigos. De los visigodos han quedado algunas muestras más, ya que supuso una de las etapas de mayor esplendor para la ciudad que la convirtieron en la sede de la corte. Uno de los monumentos más importantes que han quedado de ese momento es la Cripta de San Antolín que hoy está dentro de la catedral de la ciudad.
Palencia luchó de forma valerosa en las Navas de Tolosa, por lo que con el triunfo adquirió muchos bienes y tierras que ayudaron a que se desarrollara aún más como ciudad en los reinos cristianos de antes de la reconquista.
Sus mujeres también fueron míticas luchadoras puesto que defendieron Palencia de manera heroica cuando el duque de Lancaster quiso hacerse con ella mientras los palentinos estaban fuera por lo que recibieron la banda amarilla, un honor reservado únicamente a los hombres y que hoy forma parte del traje regional.
En los viajes a Palencia se puede comprobar como hay entre los meses una fuerte oscilación térmica por lo que conviene informarse bien antes de la visita. Es de hecho una de las capitales más frías de España en la que la temperatura media de enero es de 3,3ºC °C mientras que la de agosto es tan solo de 21ºC, alcanzándose muy raramente los 40ºC como si ocurre en otras provincias leonesas.
Por ese motivo resulta poco recomendable viajar a Palencia en los meses de invierno y sí en los de verano o incluso de primavera cuando se puede caminar con tranquilidad por sus calles sin sufrir los estragos del intenso calor.
Calle Mayor: esta es la vía principal de Palencia y el más movido de los centros de actividad tanto comercial como cultural por los que la mayor parte de los turistas pasean por ella en sus viajes. Además contiene los edificios civiles más importantes de esta población.
Plaza Mayor: en ella está el ayuntamiento que preside el conjunto de esta plaza construida en el siglo XVII. Desde le principio fue el lugar en el que se celebraban los festejos públicos además del mercado por lo que siempre ha sido un punto de encuentro para los palentinos.
Palacio de la Diputación de Palencia: este edificio de estilo neorrenacentista fue obra del arquitecto palentino Jerónimo Arroyo, quien lo construyó en el año 1914 y del que destaca especialmente la fachada principal y las obras de artistas palentinos que hay en su interior.
Casa del Cordón: recibe su nombre porque en la fachada hay esculpido un cordón franciscano. Data del siglo XVI y en él se ha instalado el Museo Arqueológico Provincial. Es además el único monumento civil renacentista de la ciudad, lo que lo hace único.
Puentecillas: es el puente de origen romano más conocido e importante de la zona puesto que además de ser el más antiguo se trata también del más típico donde se pueden ver todas las características importantes de este tipo de construcciones. Aún así fue reformado en el siglo XVI pero respetando sus formas originarias.
Casa de Flora Germán: se trata de un edificio modernista creado por el arquitecto Jerónimo Arroyo y del que destaca especialmente su cúpula de forma ovoide además de sus miradores. Desde la calle mayor es posible ver la bella cúpula que sobresale por entre los tejados.
Consejo de Cuentas de Castilla y Leon: fue la casa de Ramón Alonso y de ella destacan sus torres con vitrales de colores que fueron diseñadas también por Jerónimo Arroyo.
Catedral de San Antolín: se la conoce más como la Bella Desconocida, y es el más importante de los monumentos de Palencia, además de una de las más grandes del país. Su patrimonio histórico-artístico es muy importante especialmente en lo que se refiere al retablo mayor de la catedral de Palencia, la tapicería de la catedral o la Cripta de San Antolín.
Iglesia de San Miguel: su torre es otro de los grandes símbolos de Palencia, la cual tuvo desde sus orígenes, en el siglo XII, tanto funciones religiosas como militares. En su interior no hay que perderse ni el Cristo del siglo XIV ni los altares de los siglos XVII y XVIII, especialmente la Piedad Flamenca y el mural gótico.
Iglesia de San Francisco: fue una iglesia francisca construida en el siglo XIII y que se ha conservado hasta nuestros días a pesar de haber sufrido algunas modificaciones en el siglo XVI que le hicieron perder algunos de sus elementos primitivos góticos. Es además un lugar en el que se han escrito muchos capítulos de la historia como sede de las Cortes Generales o residencia de los reyes.
Pero posiblemente sea más conocida entre la gente por disponer de una capilla que está completamente recubierta de calaveras, una atracción morbosa que sin embargo cala en los turistas durante sus viajes a Palencia.
A pesar de ser capital de la provincia del mismo nombre, esta no es una ciudad especialmente grande por lo que no es preciso hacer uso de los transportes urbanos para recorrer sus zonas más interesantes. No obstante cuenta con una red de autobuses muy completa que une tanto los diferentes barrios que componen Palencia como los pueblos cercanos, algunos de los cuales son interesantes de conocer si se dispone de algo de tiempo en el viaje.
En el viaje Palencia las mejores fiestas son las del carnaval en el mes de febrero, especialmente el evento conocido como el entierro de la sardina que también se representa en otras poblaciones de España en las que el carnaval tiene cierta relevancia.
Además de esta hay otras muchas celebraciones interesantes como el Bautizo del Niño el día 1 de enero y que está considerada de Interés Turístico Regional, San Antón el 17 de enero o la Semana Santa.
En general la comida de Palencia es hogareña y en ella el asado es el plato más importante, ya que se trata de una gastronomía de cuchar con platos calientes como las sopas de ajo, hecha con pan de hogaza, agua, aceite, ajo y pimentón, todo ello aderezado con tacos de jamón serrano y huevos escalfados.
Las carnes también son fundamentales en este tipo de cocina y todas ellas son de gran calidad como la perdiz en escabeche, el lechazo o las morcillas de sangre. En cuanto a los postres no hay que perderse la Cazoleta de San Antolin.
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