Palau March Museu

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Palau March Museu

Este museo, que alberga la Biblioteca Balear y el Museo de Escultura Contemporánea de la Fundación Bartolomé March, se sitúa en pleno centro histórico de Palma de Mallorca y en su interior se puede admirar el bello e inigualable Belén Napolitano del siglo XVIII, con más de mil piezas pintadas y vestidas hasta el más mínimo detalle.

Palau March Museu Mallorca Los fondos del Palau March Museu, se componen de una colección de escultura contemporánea, que aparece distribuida por los patios, en la que destacan obras de artistas como Rodin, Moore o Chillida. También contiene una serie de cuarenta piezas escultóricas de temática religiosa hechas en madera policromada. En una de las salas se encuentra el nombrado Belén Napolitano, mientras que en la Sala del Libro se pueden contemplar manuscritos, incunables y códices, además de una singular colección de cartas náuticas del siglo XV al siglo XVII.

El Palau March cuenta además con un Auditorio donde se programan conciertos para orquesta de cámara y de música contemporánea dedicado a diferentes compositores. “Clásicos del siglo XX" se celebra con carácter anual desde 1988. La Biblioteca, con más de dos mil manuscritos (códices y series de documentos autógrafos) y setenta mil volúmenes de libros y publicaciones periódicas, opúsculos y otros impresos, también ha visto ampliado su espacio en la última remodelación.

Las esculturas

Si desde el punto de vista de la memoria histórica la biblioteca es el epicentro, desde el punto de vista artístico la selección de esculturas ocupa el lugar central. Se trata de una selección que engloba diversas tendencias o movimientos vanguardistas y que fueron adquiridas por Bartolomé March a lo largo de sesenta años. Entre ellas destacan obras de Auguste Rodin, Apel-les-Fenosa, Berrocal, Claude Lalane, Max Bill, Eduardo Chillida, Henry Moore, Agustín Cárdenas, Andreu Alfaro, Xavier Corberó, Eusebio Sempere, Martín Chirino o Barbara Hepworth. Las esculturas se encontraban en los jardines de Cala Rajada, creados por la madre de Bartolomé, quien, al heredar la propiedad, mantuvo la tradición y el cuidado de los mismos. Con la incorporación de las esculturas, utilizó los servicios de los prestigiosos paisajistas Russell Page y Leandro Silva para realzar las nuevas adquisiciones.

El 11 de septiembre de 2001 Cala Rajada sufrió uno de los temporales más violentos de cuantos se recuerdan, hasta el punto de que el viento arrancó de cuajo más de quinietospinos y destrozó los jardines de Sa Torre Cega. Sin embargo, la espléndida colección de esculturas resultó prácticamente indemne. Para evitar cualquier futuro deterioro de las espléndidas obras de arte, se decidió su traslado a las dependencias del Palau March de Palma, conformando el nuevo museo.

La afición por el arte y el coleccionismo de Bartolomé March, hijo menor del financiero y patriarca Juan March, surgió en sus años en Londres, ciudad a la que le envió su padre al comenzar la guerra civil española. Entre 1939 y 1970 Bartolomé March fue, esencialmente, un gran coleccionista que, además de poseer un gusto y una formación cultural notables, tenía una disponibilidad económica extraordinaria y unas excelentes relaciones con los principales expertos del arte y la bibliofilia. En 1970 decide abrir al público la Biblioteca Balear, trascendiendo la condición de coleccionista para acceder a la de mecenas. Cinco años más tarde, en 1975, crea la fundación que lleva su nombre y a la que va donando parte de sus colecciones hasta la fecha de su muerte, en 1998.

El Belen Napolitano

Otra de las piezas clave del Palau March Museu de Mallorca, es el espectacular belén napolitano del siglo XVIII, conformado por centenares de piezas de un realismo y perfección difícilmente imaginables si no se contemplan directamente. En realidad, son esculturas realizadas en talleres de especialistas en las que, al parecer, los pies los realizaban los aprendices; las manos, los ayudantes, y las cabezas (todas ellas retratos de personas anónimas), los maestros escultores.

El grupo central de los ángeles, el mercado, la cabalgata de los Reyes Magos y, todos los elementos propios de un belén se pueden ver en el Museu, pero con una riqueza de detalles, una minuciosidad en las descripciones de las ropas y un rigor en los muebles y objetos que, además de obra de arte, lo convierte en una fuente de información antropológica de primera magnitud. Todas las figuras del belén están realizadas según las técnicas tradicionales napolitanas. Se trata de maniquís con el alma de alambre forrado de estopa. Las extremidades son de madera, la cabeza de barro cocido y los ojos de vidrio.

La Biblioteca

Es considerada por muchos estudiosos, historiadores y eruditos como la auténtica Biblioteca Nacional de las Baleares, pues, además de sus fondos propios, recoge todos los textos que se publican anualmente sobre las islas. Recientemente, y en condición de depósito, se han incorporado 16.000 volúmenes más procedentes de la biblioteca familiar del Palacio de Miguel Ángel, en Madrid.

La colección de cartas náuticas y atlas constituye el conjunto documental más valioso de la biblioteca, y está reconocida como una de las más importantes del mundo. Está formada por siete cartas náuticas y tres atlas. Cronológicamente, son de época tardía, respecto a la cartografía mallorquina clásica, de la que son, en conjunto, representativas, siglos XVI y XVII. Han sido descritas, estudiadas y divulgadas en múltiples catálogos y publicaciones cartográficas.

El pergamino de la Sequia de la Vila, del siglo XIV, es el documento más representativo de la biblioteca, por su tipología, originalidad e importancia histórica. Se trata del primer plano que se conserva en España en el que se detallan las técnicas de reparto de agua entre riegos, molinos y abastecimiento urbano. Contiene también la más antigua representación conocida del Palacio Real de La Almudaina de Mallorca. El Libro de horas del Marqués de Dos Aguas, siglo XV, es el códice más lujoso de la biblioteca. Su núcleo principal, el de las Horas a la Virgen, sigue el rito de la diócesis de Valencia. La decoración está constituida por seis folios espléndidamente orlados.

Otros volúmenes de gran interés son las Ordinacions de Cort, la obra legislativa más conocida de Pedro el Ceremonioso, o los Costums de Tortosa, del siglo XIV, uno de los textos jurídicos catalanes de más categoría histórica. Sin olvidar Joannes. Comprehensorium, del año1475, primer libro impreso en España con fecha de publicación, y Furs de Valencia.

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