Jardines de Alfabia

Viajes Palma de Mallorca

ofrecido por

Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes

Entrada
Salida
» Busca tu hotel en booking.com

Jardines de Alfabia

El agua es la protagonista de este jardín pudiendo encontrarla en cascadas y fuentes, además del curioso “juego de aguas” que tan llamativo resulta. Los jardines pertenecen a una “posesión” o casa señorial mallorquina, con influencias árabes.

Jardines Alfabia Mallorca Los Jardines de Alfabia, tienen un estilo propio donde se combinan de forma ejemplar elementos naturales y endémicos del lugar para lograr un ambiente de paz y sosiego. Limoneros y naranjos, frutales típicamente mediterráneos se extienden por este jardín rural creando un ambiente muy íntimo en la vivienda, donde la perseverancia de la cultura musulmana no sólo se refleja en el tipo de árboles, flores o plantas, sino también destaca el papel del agua en movimiento, que no puede faltar nunca en un jardín mediterráneo.

Llamativos resultan los “juegos de agua”, que consiste en una pérgola de setenta y dos columnas y veinticuatro hidras de piedra. Estas funcionan como surtidores que cruzan las aguas entre sí logrando un frescor, murmullo y brillo inigualable. El origen de estos juegos se remonta a las villas del Renacimiento en Italia, cuyo arte se extendió por toda Europa en el siglo XVI Todo esto complementado con piedra, alamedas, jazmines y naranjos que invitan a pasear sin prisa.

Los jardines recogen estilos diferentes, árabe, italiano o inglés según los gustos de sus moradores a lo largo de los siglos. Otro elemento característico es la una impresionante escalera de piedra y canales de agua paralelos que conduce a la parte alta de los jardines, donde se encuentra un aljibe de bóveda de cañón.

Alfabia se configura como un conjunto global de casa, jardín y huerto. El jardín inferior tiene un aire exótico por su carácter tropical y por el pequeño lago con nenúfares. En él podemos encontrar una extensa variedad de palmeras, entre las cuales destacan los garballons, una especie autóctona de la isla que está prácticamente extinguida

Los jardines de Alfabia de Mallorca se encuentran situados en las montañas de la sierra de Tramuntana, a diecisiete kilómetros de Palma, en un enclave geográfico elegido sabiamente por los árabes, conscientes de su maravilloso microclima que provee de agua a la alquería durante todo el año. La historia de la casa de Alfabia y sus jardines, está documentada en época de la dominación árabe, entre los siglos XIV y XV. Durante este período perteneció a los Bennassar.

El carácter monumental de la casa de Alfabia y sus jardines, se debe al gusto y al patrocinio artístico de dos familias de la nobleza mallorquina que se unieron en el siglo XVIII. La figura más relevante la encarnaba Gabriel de Berga y Zaforteza, que heredó la posesión por el derecho que tenía sobre el patrimonio de la familia Santacilía que desde el siglo XVI era la propietaria de la alquería. Gabriel de Berga y Zaforteza fue un personaje clave en el mecenazgo artístico del barroco en Mallorca.

La casa

A la entrada de la casa se encuentra el famoso artesonado mudéjar que los historiadores han datado en el siglo XIV. Se trata de una casa cómoda, alegre, luminosa y más íntima y próxima al concepto de casa de campo que a las mansiones de la aristocracia mallorquina. Es interesante observar el contraste con la parte de producción agrícola de la posesión que mantuvo los espacios y los modos de construcción tradicionales. Casa y huerto se funden y forman un conjunto único.

En la casa se observan detalles decorativos de gusto neoclásico y un magnífico comedor construido en la segunda mitad del siglo XIX con el fin de poder disfrutar de la vista sobre el denominado " jardín de la reina ". Este jardín tiene mucha relevancia histórica y la Reina Isabel II lo visitó en 1.860.

La fachada principal está flanqueada por dos "colcadors" o poyos que servían para montar en las caballerías. El portal, portal forà, de grandes dimensiones cuyas puertas están chapadas en bronce tiene a ambos lados dos ventanas elípticas de las llamadas "ojo de buey", y está encuadrada por dos columnas y un bellísimo marco barroco construido en piedra rojiza. La autoría de dicha fachada cabe atribuirla a Joan d'Aragó, importante arquitecto y retablista del barroco en Mallorca de mediados del siglo XVIII.

El artesonado, obra de artífices almohades, fue construido en 1170. Se realizó en madera de pino y encina, con incrustaciones que forman bellos y típicos arabescos. En la parte inferior se hallan incrustados los escudos de las familias árabes que residieron en esta finca de Mallorca y, junto a la del moro Ben-Abet, personaje del siglo XIII, las barras del reino de Aragón y Cataluña superpuestas.

Recomendar

Viajes.net

Utiliza las estrellas para valorar este destino:

7 / 10

1 votos

4824 visitas

Compartir Facebook
Destinos relacionados