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Puertollano es la entrada natural a uno de los parajes naturales más bellos de Castilla La Mancha, el Valle de Alcudia, lo que ya de por sí hace interesantes los viajes Puertollano. Su población ronda los cincuenta mil habitantes y si antes vivían de trabajar en las minas de carbón, ahora es el enorme complejo petroquímico, existente a las afueras, el que sostiene la economía de Puertollano. Es también punta de lanza en temas de energías renovables con importantes empresas dedicadas a este sector de actividad. Así, desde hace unos años, a Puertollano se le apoda Ciudad de la Energía, siendo una de las ciudades más importantes de España, a la cabeza de Europa en cuanto a energías limpias.
Si bien en Puertollano se encuentran restos arqueológicos que reflejan la presencia humana desde el Homo heidelbergensis y el Homo antecesor y se pueden encontrar restos de pinturas rupestres y actividad lítica continuada, el nacimiento de Puertollano hay que buscarlo en el proceso repoblador de Castilla en el siglo XIII,y aparece citado por primera vez en la Concordia de 1245 con la denominación de "Puertoplano". Desde el establecimiento de las órdenes militares post templarias hay constancia escrita de la existencia de la ciudad, con el rango de aldea.
El verdadero nacimiento económico de Puertollano comienza en el último cuarto del siglo XIX. En 1873 comienza a explotarse la cuenca carbonífera, lo que trae consigo una fuerte inmigración y un espectacular incremento demográfico de personas que deciden viajar a Puertollano para trabajar en las minas primero, y en la petroquímica después, lo que supone que, en 1925, el rey Alfonso XIII le conceda a Puertollano el título de ciudad.
Sin lugar a dudas, el lugar más representativo de Puertollano es su Fuente Agria. La refencia documental más antigua de la fuente data de 1575, bajo el reinado de Felipe II. No fue hasta 1676, cuando el doctor Alfonso Limón Montero difunde las propiedades beneficiosas del agua agria para la salud ( clorosis, litiasis biliar, anemias...). El prestigio alcalzado por el agua agria de Puertollano, hizo que se llegara a embotellar y viniesen grandes personalidades a sus baños saludables. En cuanto a la estructura de la fuente, el actual templete que podemos observar en el Paseo de San Gregorio data de 1905, siendo restaurado en 1920. Es típico beber de esta agua al visitar la ciudad, no que no se garantiza es que guste, pues su sabor, ferruginoso, es muy característico.
Caminar por el Paseo de San Gregorio es la forma más agradable de ver los monumentos más importantes de la ciudad. Otro de estos lugares es la Casa de Baños, el antiguo balneario reconvertido en Oficina de Atención al Ciudadano y Oficina de Turismo actualmente. El General Narváez, fue uno de los usuarios más ilustres del balneario y la Casa estuvo activa desde 1850 hasta los años 20.
La Iglesia de la Asunción, del siglo XVI y la Iglesia de la Virgen de Gracia, del siglo XV y patrona de la ciudad, completan la visita por los monumentos más importantes.En cuanto a museos, además del municipal, destaca sobremanera el Museo de la Minería, que incluye el Castillete minero del Pozo Norte, inspirado en la Escuela de Eiffel. Allí se puede ver y vivir cómo era el trabajo en una mina, además de hacer un viaje por la geología de la zona.
Las fiestas más importantes son la Feria de Mayo y las Fiestas de Septiembre en honor de su patrona, la Virgen de Gracia, cuya festividad se celebra el 8 de septiembre, con una multitudinaria procesión que acompaña a la Virgen durante todo el recorrido. Otra fiesta de gran importancia y tradición es el Santo Voto, que se celebra el día de la octava ascensión, como agradecimiento por las trece familias que sobrevivieron a la peste negra que asoló Europa en el siglo XIV.
Hay que hacer referencia también al Día del Chorizo, el 23 de enero, cuando todos los habitantes de Puertollano se van al campo a comer chorizo, costumbre que formaba parte del ritual de la matanza del cerdo y que ha quedado en el sentir popular como un día de diversión en familia o con los amigos. Por todo esto, y por las facilidades de comunicación que ofrece la ciudad, viajar a Puertollano para pasar el día disfrutando de cómo viven sus gentes, conocer su historia minera o saborear su gastronomía manchega, donde las migas de pastor o el pisto y el tiznao son los reyes, puede ser una agradable idea para un fin de semana.
