La Catedral

Viajes Sevilla

Buscando…

Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes

Entrada
Salida
» Busca tu hotel en booking.com

La Catedral de Sevilla

La Catedral Sevilla es la catedral gótica más grande del mundo y la tercera en cuanto a tamaño, tras la Basílica de San Pedro del Vaticano en Roma y San Pablo en Londres. En 1928 fue declarado Monumento Nacional y en 1987 fue catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Monumentos Sevilla La Catedral Sevilla está situada sobre el emplazamiento de la Gran Mezquita erigida en el siglo XII y de la cual conserva su alminar, denominada Giralda por la veleta con que fue rematado en el siglo XVI; el patio de las abluciones, actual Patio de los Naranjos, y lo que fue Puerta Principal de la Mezquita, hoy denominada Puerta del Perdón. La Mezquita fue convertida en catedral cristiana cuando la ciudad fue conquistada por Fernando III de Castilla en 1.248, sin que por ello se alterase su estructura arquitectónica.

Además de ser un importante lugar de culto y una importante joya de la arquitectura mundial es un Museo de primer orden pues cuenta con piezas únicas como el mayor retablo de la cristiandad. Acorde con la grandeza del lugar, sus archivos y biblioteca guardan documentos de incalculable valor histórico.

Tanta majestuosidad nos hace recordar que cuando, en 1.401, se decide levantar un nuevo templo, uno de los canónigos convocados a la reunión exclamó: " Hagamos una iglesia tan grande que los que la vieren acabada nos tengan por locos." La frase no resulta exagerada teniendo en cuenta los resultados. Las obras comenzaron un año más tarde y duraron un siglo.

Arquitectónicamente, la Catedral de Sevilla está compuesta por cinco naves. La principal, con treinta y seis metros de altura, es más alta que las laterales, que tienen diez metros menos, aunque la altura máxima la encontramos en el Crucero, cuarenta metros. La planta es un rectángulo de ciento dieciséis metros de longitud por setenta y seis de anchura. Esta planta y la atípica situación de las puertas del templo contravenían algunas de las reglas del gótico, pero sirvieron para aprovechar mejor el espacio de la antigua mezquita. En las naves laterales se disponen capillas intercaladas entre los contrafuertes.

A modo de orientación, en este viaje por la Catedral, podemos enumerar las zonas más representativas:

La nave central. Destaca el Coro, cuya rica sillería se realizó entre los siglos XV y XVI, franqueado por grandes órganos, y la Capilla Mayor. Esta capilla está cerrada por unas señoriales rejas forjadas entre 1518 y 1532. En su interior está el Retablo Mayor, el más grande del mundo cristiano. Los cuarenta y cuatro paneles dorados que lo componen fueron tallados por escultores españoles y flamencos entre 1482 y 1564.

La Capilla Real. Hace las funciones de cabecera de la catedral. Se trata de una construcción singular del s. XVI obra de Martín Gainza. En ella podemos ver el panteón del Rey San Fernando y de su hijo, Alfonso. En la hornacina principal del retablo, recibe culto la Virgen de los Reyes, imagen gótica de la segunda mitad del siglo XIII, patrona de la archidiócesis de Sevilla.

La Sacristía Mayor fue comenzada a construir por Diego de Riaño y continuada por Martín de Gaínza, que la termina en 1.543 y constituye un magnífico ejemplo del plateresco. Alberga, entre otras obras de arte, cuadros de Murillo.

La tumba de Colón data de 1891. Los portadores del féretro son alegorías que representan a los reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra. Los restos de Cristóbal Colón realizaron varios viajes hasta llegar a su ubicación definitiva en la Catedral. La última vez que tuvo que viajar fue desde la Catedral de la Habana hasta la de Sevilla cuando Cuba se independizó. Aún hoy existe la teoría de que parte de los restos siguen en Santo Domingo, pues en Sevilla sólo está el quince por ciento del total, eso sí, confirmados con pruebas de ADN.

La Catedral tiene una significada importancia como panteón. Dentro de sus capillas se encuentran la ya mencionada del rey Fernando III y la de los reyes Alfonso X , Pedro I y Beatriz de Suabia junto a personajes ilustres como el cardenal Cervantes o Hernando Colón, segundo hijo del descubridor.

El Tesoro y la pinacoteca. Entre las muchas obras pictóricas que se pueden ver en la Catedral de Sevilla destaca la gran cantidad de pinturas de Murillo expuestas, como los retratos de San Isidoro o San Leandro, “La Virgen con el niño” de Zurbarán o “La Piedad” de Juan Núñez. La posibilidad de poder contemplar todos estos cuadros ilustres hacen aún más interesantes los viajes a Sevilla y su Catedral.

El tesoro catedralicio también es de gran belleza y valor, como la gran Custodia Procesional de plata cuyo autor fue Juan de Arfe.

La Puerta del Perdón es el más antiguo de los accesos a la Catedral Sevilla. Está situada al norte y era la puerta principal de la antigua mezquita. Se han conservado, a través del tiempo, sus batientes de madera de cedro, forrados con láminas de bronce en los que, con letras cúficas, figuran los lemas “El poder pertenece a Alá” y “La eternidad es de Alá”.

La Giralda, a pesar de su autonomía y peso histórico propio como importante edificio de la arquitectura Sevilla , ejerce la función de torre y de campanario de la Catedral. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1987.

El Patio de los Naranjos es un espacio rectangular, a modo de patio interior, que actúa como claustro de la Catedral de Sevilla. Las obras del Patio se iniciaron en 1172 y fueron acabadas veinticuatro años después. A partir de entonces, en ella se desarrollaron las actividades típicas de la sahn musulmana, los fieles islámicos se lavaban las manos y los pies en la fuente antes de la oración. Cuando los cristianos reconquistaron Sevilla, en 1248, esta plaza se convirtió en cementerio.

También se sabe que hasta 1432 se celebraba en el Patio, una de las ferias anuales de la ciudad de Sevilla . Entrado por la Puerta de los Palos, la más cercana a la Giralda, que da a la Plaza Virgen de los Reyes, curiosamente cuelga de su techo un cocodrilo de madera, conocido vulgarmente como “el lagarto” y un colmillo de elefante que parecen ser regalos de un Sultán de Egipto al rey Alfonso X que pretendía la mano de una de sus hijas.

Recomendar

Viajes.net Sevilla

Utiliza las estrellas para valorar este destino:

6.79 / 10

52 votos

3388 visitas

Compartir Facebook
Destinos relacionados