Torre del Oro

Viajes Sevilla

ofrecido por

Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes

Entrada
Salida
» Busca tu hotel en booking.com

La Torre del Oro

La Torre del Oro es otro importante monumento de Sevilla que nos lleva de viaje a Al Andalus. Fue levantada en el primer tercio del siglo XIII, en los últimos momentos de los reinos de Taifas.

Monumentos Null Su nombre en árabe era Borg-al-Azajal, y venía a expresar que el revestimiento de azulejería dorada que destellaba al sol era como el oro y se reflejaba en el río dañando la vista. Esta Torre Oro , ahora solitaria, inicialmente era una de las ciento sesenta y seis torres que formaban parte de la muralla con que los musulmanes protegían Sevilla de los cristianos.

Abu-I-Ula fue el gobernador almohade que en 1220 la mandó edificar para defender la ciudad. Fue construida como atalaya con una torre gemela (hoy inexistente) en la orilla opuesta. Una recia cadena de metal tendida entre ambas impedía que naves hostiles remontaran el río. Esta cadena fue la que partieron los marinos de Ramón Bonifaz en 1248 con la flota de la Reconquista al mando de Fernando III, sólo 27 años después de haber sido terminada la Torre.

Arquitectónicamente, es de planta dodecagonal con un diámetro de 15,2 metros de anchura máxima en la base y 36,7 metros de altura. Presenta tres cuerpos: el más elevado circular. El segundo es de ladrillos y de planta hexagonal y posee decoración cerámica en cintas verdes recuadrando los arcos, una innovación en su época.

En el primero se superponen tres plantas cubiertas con bóvedas de arista. En este cuerpo se encuentra la actual puerta de acceso es que es en realidad la puerta del antiguo adarve de dicha muralla. Debido a que el nivel del suelo ha crecido varios metros con el paso de los siglos, esta puerta que se encontraba a unos nueve metros y medio de altura, ahora se encuentra casi a ras.

En la Edad Media la Torre del Oro de Sevilla se utilizada como cárcel para los jurados y los veinticuatro caballeros de Sevilla, y además como depósito secreto para metales preciosos llegados por el río Guadalquivir de los largos viajes a las colonias ultramarinas.

Se cuenta que la Torre del Oro sirvió además como refugio a las damas que cortejaba el Rey Pedro I el Cruel (s. XIV), cuyo más celebre amorío fue el de doña Aldonza, hermana de doña María Coronel, que prefirió sucumbir a los deseos carnales del monarca antes de quemarse rostro y manos como su sufrida hermana. Durante ese tiempo, doña Aldonza estuvo viviendo en la Torre, antes de que ésta fuera reconvertida primero en capilla y después en prisión.

Con el paso de los años, el abandono se cebó con la Torre. Así llegó al siglo XVI en un ruinoso estado, lo que obligó a realizar una importante obra de consolidación. Gracias a ella, pudo alcanzar el XVIII, en el que, el terrible terremoto de Lisboa, 1755, sacudió a la ciudad y afectó gravemente a la Torre.

Fueron momentos críticos para su futura pervivencia, pues aunque en 1760 se arreglaron los daños y se añadió el cuerpo superior. Poco antes, el asistente Marqués de Monte Real se planteó su demolición para ensanchar el paseo de coches de caballo y a efectos de dejar el paso de San Telmo al Puente de Triana más derecho. La fuerte oposición del pueblo de Sevilla (llegaron a viajar a Madrid para ver al rey) impidió que se cometiera tal destrozo.

Otra posterior amenaza de muerte le vino de manos de la Revolución de 1868, cuyos revolucionarios, que apresuraron la demolición de los lienzos de murallas, las pusieron a la venta para aprovechar sus materiales de derribo. Nuevamente la oposición popular fue la que provocó que uno de los monumentos de Sevilla más emblemáticos perdurase. Es Monumento Nacional desde 1931 y resulta imprescindible visitarla en los viajes turísticos a Sevilla. Uno no se puede ir de allí sin haber visto su Torre del Oro.

Museo Naval

Hoy en día, la Torre del Oro alberga un Museo Naval que exhibe variados objetos y piezas relacionados con la vida marinera sevillana. Contiene grabados, cartas marinas, maquetas, instrumentos antiguos de marinería así como documentos históricos. Entre sus maquetas de barco destaca uno a vapor de pasajeros construido en España por la Compañía del Guadalquivir, el "Real San Fernando" que fue pionera en su época, inaugurándose su servicio el 16 de Julio de 1817. Traza una imagen de la historia naval de Sevilla , de la importancia de su río y de la huella de marinos ilustres. Ocupa la planta baja y la primera planta de la Torre, lo que permite contemplar unas curiosas vistas del río Guadalquivir.

Recomendar

Viajes.net

Utiliza las estrellas para valorar este destino:

6.74 / 10

35 votos

6169 visitas

Compartir Facebook
Destinos relacionados