Había dos grandes pantallas en la planta baja del edificio donde se proyectaban imágenes que hablaban de la importancia del agua para la vida y nuestro deber de cuidarla, el gran tema de la Expo.
Posiblemente sea el edificio más fotografiado de toda la Expo de Zaragoza y se lo ha ganado a pulso. La sensación visual que ofrece el interior de este edificio es expectacular. Aún más cuando coincidían muchos visitantes explorándo a la vez su interior. El efecto espiral de la gente subiendo o bajando las distintas alturas del edificio daban un dinamismo muy estético al conjunto.