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El Museo de Zaragoza cuenta con un edificio principal, donde se guardan el grueso de las colecciones principales, Arqueología y Bellas Artes, y varios edificios complementarios. Las secciones de Etnología y Cerámica se encuentran expuestas en dos bellos edificios dentro del parque Primo de Rivera. Fuera de Zaragoza, concretamente en Velilla de Ebro, se encuentra el Museo Monográfico de la Colonia Celsa, situado junto a los restos arqueológicos a los que hace referencia.
El edificio principal del Museo, situado en la Plaza de los Sitios, es obra de Ricardo Magdalena y se realizó para la Exposición Universal de 1908, que conmemoraba Los Sitios de Zaragoza. Desde un principio fue diseñado para su posterior finalidad museística, la cual se materializó con su inauguración tres años más tarde, en 1911. El museo presenta dos grandes secciones: Arqueología y Bellas Artes y las colecciones proceden tanto de desamortizaciones eclesiásticas del siglo XIX como de colecciones privadas de personajes importantes de la cultura zaragozana desde el siglo XVIII.
Se encuentra en la planta baja del edificio, y su recorrido se divide cronológicamente en salas hasta la época musulmana: la primera sala muestra objetos desde el Paleolítico a la Edad de Bronce, la segunda desde el Bronce Final a la Primera Edad del Hierro, la tercera se dedica en exclusiva a la Segunda Edad del Hierro. A partir de la cuarta hasta la octava salas, están dedicadas a la época de dominio romano. La última sala se dedica al paso del cristianismo al Islam. Esta sede también cuenta con áreas para exposiciones temporales.
Cabe destacar el bronce de Botorrita, cuatro planchas de bronce del siglo I a. C. encontradas en Contrebia Belaisca, en Cabezo de las Minas, cerca de la actual Botorrita. Estas planchas contienen el texto más largo encontrado en lengua celtíbera, y todavía no se sabe con certeza su finalidad ya que de los cuatro bronces hallados, sólo se ha podido traducir el que estaba en latín. Otros objetos destacables en el museo son los restos procedentes de las excavaciones del Palacio de la Aljafería, o la original cabeza romana de Augusto labrada en sardónice, un tipo de ágata, que fue encontrada en Tarazona.
Aquí, en el Museo de Zaragoza, se encuentra también la sede de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis y ocupa la planta segunda y tercera del edificio. Alberga pinturas y esculturas desde el siglo XII, con interesantes muestras de pintura gótica, renacentista y barroca aragonesa, hasta la actualidad. La sección se completa con una sala de obra gráfica y otra de Arte Oriental procedente de la colección Torralba-Fortún. La escultura se reparte entre las distintas salas alternándose con la pintura, destaca el Ángel custodio de la ciudad de Zaragoza, realizada por Pere Johan en el siglo XV. También se pueden ver ejemplos de piezas contemporáneas.
Entre las obras pictóricas, de uno de los zaragozanos más universales, Francisco de Goya, se exponen varios retratos como el de Fernando VII con manto real, y también de otros personajes anónimos, así como alguna otra obra de temática religiosa, como El Sueño de San José, de 1771, o la Virgen del Pilar, fechada más o menos en la misma época. Entre las pinturas renacentistas destaca una de las últimas adquisiciones del museo, el Retrato de Alfonso V de Aragón, realizado por el valenciano Juan de Juanes por encargo. Entre los que trabajaron en Aragón en la misma época hay ejemplos de Jerónimo Cosida y Roland de Mois. Del autor del famoso lienzo Doña Juana la Loca, Francisco Pradilla, hay un llamativo autorretrato realizado en 1869. La pintura de principios del siglo XX se encuentra representada con obras del valenciano Joaquín Sorolla. De autores contemporáneos locales se pueden ver obras de Natalio Bayo, Francisco Marín Bagüés y de Angel Aransay. Singular resulta la Sección de Arte Oriental del museo. Fue recopilada por Federico Torralba y son varios centenares de piezas de arte mobiliar, suntuario, y esculturas, pinturas y grabados.
Está ubicada en el parque Primo de Rivera, en la Casa Pirenaica que es un edificio con la estructura propia de la arquitectura tradicional del Pirineo aragonés, recogiendo elementos variados de sus valles. Muestra trajes populares y diversos utensilios relacionados con la vida doméstica del Aragón de hace cien años.
Situada en la Casa de Albarracín del parque Primo de Rivera, dispone de tres amplias salas donde exponer los fondos cerámicos del Museo de Zaragoza. Aquí se muestra la evolución estilística y funcional de la cerámica, así como un variado repertorio de los alfares populares aragoneses.
Está situado en el municipio de Velilla de Ebro, a 55 Km. de Zaragoza por la carretera de Castellón. Expone de forma monográfica los materiales recuperados en las excavaciones de la Colonia Victrix Iulia Celsa, a escasos metros del yacimiento.
