Arquitectura Paris

Viajes Paris

ofrecido por

Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes

Entrada
Salida
» Busca tu hotel en booking.com

Arquitectura en Paris

Descuentos para Disneyland Paris

Paseando por las calles de París se puede conocer la antigüedad de esta ciudad y las culturas que la han habitado. Desde la época romana hasta la actualidad la arquitectura refleja la majestuosidad y los importantes acontecimientos históricos que han ocurrido bajo sus edificios, puentes y plazas. Grandes Palacios y señoriales casas que muestran el poder de la antigua corte parisina y que nos harán disfrutar mucho si se decide viajar París.

Arquitectura Paris La arquitectura Paris recoge muestras de todas las épocas históricas de la ciudad. La época romana ha dejado unas termas y un circo romano La Edad Media tiene su representación en el campanario románico de Saint-Germain-des-Prés y la máxima expresión del gótico está en la delicadeza de la Santa Capilla. El clasicismo deja bellas edificaciones por toda la ciudad como el Pantheón o la iglesia de la Madelene. El Segundo Imperio, con las importantes innovaciones introducidas por Haussmann marcan un antes y un después en París, donde la arquitectura metálica celebrada por la Torre Eiffel es la punta de lanza del Art Nouveau. El Art Déco no se queda atrás y su modernidad anuncia los futuros edificios y rascacielos de cemento y cristal que se irán abriendo paso en la ciudad.

El arte galorromano. Esta época deja el recuerdo de su esplendor en el circo romano y especialmente en las termas de Cluny, que están mejor conservadas. La impresionante sala del Frigidarium, baño frío y el arco a catorce metros del suelo las convierten en una de las construcciones más altas de este tipo que se conservan En la plaza de toros de Lutecia se celebraban los juegos de circo y las representaciones teatrales. Todavía se puede ver una parte de las gradas construidas en la época de la antigua Roma.

El arte románico. Saint-Germain-des-Prés, comenzada en el siglo XI, es la iglesia más antigua de la capital y muchas de sus piedras cuentan las maravillas del arte románico como sus arcos de medio punto, las paredes gruesas y las pequeñas aberturas en lugar de ventanas. Aunque pocos edificios de esta época sobreviven en París, los que se conservan son muy valiosos, así resulta muy interesante admirar la armonía románica de la cabecera de la antigua abadía de Saint-Martin-des-Champs (siglo XII).

El gótico parisino. Se divide en tres periodos: el gótico temprano del siglo XII, el gótico radiante de los siglos XIII y XIV, y el gótico flamígero del siglo XV. En el siglo XII, las iglesias empiezan a ser más espaciosas y más altas, aunque las paredes siguen siendo gruesas y las aberturas pequeñas. Es la revolución del arco apuntado y la bóveda de crucería u ojival, soportada desde el exterior con arbotantes. La nave de Notre-Dame es el mejor ejemplo de este periodo.

El gótico radiante corresponde al apogeo de este estilo arquitectónico de pináculos afilados, ligereza y luz. Grandes ventanales y rosetones en las vidrieras tornasoladas se abren en las paredes, que no son más que ligeros apoyos lanzados en un viaje hacia el cielo. La Santa Capilla o el transepto y el coro de Notre-Dame son las joyas de este periodo, que también cuenta con un destacable ejemplo de arquitectura civil, la Conciergerie, antiguo Palais de la cité, con su alargada Sala de los Hombres Armadosns.

Finalmente, el gótico flamígero, con sus encajes de piedra, arcos conopiales y bóvedas de nervaduras complejas, anuncia el fin de la Edad Media y la llegada del Renacimiento. Los más bellos están en las iglesias de Saint-Merri, Saint-Séverin o Saint-Germain-l’Auxerrois, aunque también se manifiesta en los hoteles de Cluny y Sens, ornamentados con tragaluces trabajados, ventanas y balaustradas finamente esculpidas

El Renacimiento italiano. En el siglo XVI la influencia del arte italiano da lugar en Francia al gusto por la Antigüedad. Aparecen columnas y pilares acanalados por todos sitios, con capiteles jónicos o corintios, frontones curvilíneos o triangulares, techos artesonados, esculturas de inspiración profana y estatuas más desnudas que evocan la mitología. El arco de medio punto vuelve a estar de moda. Es la época de la construcción de la nueva ala del Louvre, el hotel Carnavalet, el hotel Lamoignon y la alegre fuente de los Inocentes. La arquitectura religiosa se refleja en la iglesia de Saint-Eustache o la de Saint-Etienne-du-Mont con su magnífica tribuna situada entre la nave y el coro. La decoración está impregnada de Renacimiento, aunque su estructura todavía es gótica.

El Clasicismo. En los siglos XVII y XVIII, la influencia de la Antigüedad se hace más intensa. La simetría, la simplicidad de las líneas están de moda desde principios del siglo XVII, como demuestra la Place des Vosges. El estilo jesuita introduce la cúpula y las decoraciones barrocas, especialmente en las iglesias de la Sorbona y Val-de-Grâce. Desde 1650 hasta la segunda mitad del siglo XVIII, en París se multiplican los frontones, las columnas, las cúpulas y los techos Mansart. Los arquitectos de Luis XIV construyen la columnata del Louvre, el Institut, los Inválidos, la Place Vendôme y, el castillo de Versalles. Luis XV se encargará de la plaza de la Concordia y del Pantheón.

Bajo el reinado de Luis XVI, la arquitectura en Paris apostará por la simplicidad, después de un largo periodo rococó. Todavía se acercará más al modelo antiguo durante el Primer Imperio, y la Restauración no evitará imitaciones como la columna Vendôme, la iglesia de la Madeleine, los arcos del Carrousel y de Etoile, que evocan los grandes edificios de la antigua Roma.

El Segundo Imperio y su aportación ecléctica. El espíritu del Renacimiento y del Clasicismo se actualiza. La ampliación del Louvre y sobre todo la Opera de Garnier construida a partir de 1861, son los principales ejemplos, y más monumentales, de esta síntesis. Este estilo, donde la ornamentación tiene un papel destacado, también la encontramos en los miles de edificios haussmanianos. Desde el inicio del reinado de Napoleón III en 1852, el prefecto Haussmann se encarga de excavar amplias arterias rectilíneas, como la avenida de la Ópera o el bulevard de Sébastopol, para facilitar la circulación y dificultar las barricadas. A lo largo de estos grandes ejes, se construyen inmuebles residenciales burgueses de cinco o seis pisos. Paralelamente, se desarrolla la arquitectura metálica, representada por los pabellones de Halles y la iglesia de Saint-Augustin, dos obras de Baltard, o también la estación del Norte.

El Art Nouveau. Desde 1880 hasta 1914, se desarrolla una corriente artística internacional conocida como Art Nouveau o Modern Style. Formas inspiradas en la naturaleza, plantas y animales, curvas y arabescos, caracterizan esta arquitectura original, llena de color y ricamente ornamentada. Para extenderse, se sirve de la piedra, el metal, el cristal o la cerámica. Los edificios de la calle La Fontaine, cerca del antiguo pueblo de Passy, donde este estilo toma las entradas del metro, obra de Hector Guimard, son tan famosos como las decoraciones florales de las magníficas vidrieras de los grandes almacenes. El auge del Art Nouveau llega con proezas técnicas relacionadas con los progresos de la construcción metálica: la Torre Eiffel nace a trescientos metros en 1889 y el puente Alexandre III pasa por encima del Sena con un solo arco en 1900.

El Art Déco. Durante el periodo 1920-1930, en respuesta a la abundancia de formas y de ornamentos del Art Nouveau, los años locos inventan el Art Déco, un estilo depurado, con formas geométricas, impregnado de un cierto clasicismo. Entre los ejemplos más conocidos, encontramos el Palais de la Porte Dorée, construido para la Exposición Colonial de 1931, el Palais de Chaillot y el Palais de Tokyo, ambos inaugurados para la Exposición Universal de 1937. En los grandes bulevares, el Grand Rex es un ejemplo espléndido de las salas de cine con efecto de paisaje, la fachada trabajada y la decoración interior inspirada en ciudades imaginarias son testimonio de los atrevimientos de este periodo.

Arquitectura contemporánea. En la posguerra, bajo la influencia de grandes arquitectos como Le Corbusier, el aspecto de las construcciones se simplifica y se evitan los ornamentos. La arquitectura Paris se diversifica al utilizar materiales industriales como el hormigón, el acero y el cristal. Desde los años 50 hasta los 70 las proezas técnicas y las formas nuevas cambiarán un poco el paisaje parisino: la inmensa bóveda de hormigón del CNIT en la Défense, la sede de la UNESCO construida sobre pilotes, la Maison de la Radio, la Torre Montparnasse y las torres del distrito económico de La Défense son las nuevas referencias en el cielo de la capital.

En 1977 el Centro Pompidou es noticia por su estética audaz, que deja ver toda la estructura de su construcción, en el corazón de París. Los barrios se modernizan y se remodelan. Les Halles, Montparnasse, Grenelle con el Front de Seine, la Villette. Las fachadas de cristal están de moda cada vez más. Durante la presidencia de François Mitterrand se llevan a cabo grandes obras de arquitectura y París gana nuevos monumentos: la pirámide de cristal del Louvre, el gran arco de la Défense, la Opera Bastille o la Biblioteca Nacional de Francia. En este periodo también se construye el Instituto del Mundo Árabe y la Fundación Cartier.En el 2006 se inauguró el moderno y bello edificio del Museo del muelle Branly.

Recomendar

Viajes.net París

Utiliza las estrellas para valorar este destino:

0 / 10

0 votos

11274 visitas

Compartir Facebook
Destinos relacionados