Monumentos Paris

Viajes Paris

Buscando…

Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes

Entrada
Salida
» Busca tu hotel en booking.com

Monumentos de Paris

Descuentos para Disneyland Paris

La mayoría de los visitantes van a la capital para contemplar los magníficos monumentos que florecen por todo Paris. La fama mundial y grandiosidad de sus más emblemáticas construcciones hacen que la ciudad de las Luces sea uno de los principales destinos turísticos a nivel mundial y que millones de turistas emprendan viajes París cada año.

Monumentos Paris La Torre Eiffel, que encanta al mundo desde hace más de un siglo,  juega un papel fundamental en la atracción turística que despierta París. En su cima, a más de trescientos metros de altura, se puede contemplar un magnífico panorama de la capital. Pero los monumentos Paris incluyen una variada oferta como el El Sagrado Corazón que impresiona por su bella arquitectura y Notre Dame, verdadera joya parisina. El Paris histórico se descubre a través de la visita a las grandes instituciones como El Panthéon donde están enterrados grandes personajes que marcaron Francia como Voltaire o Rousseau, y el Hotel de los inválidos y su famosa cúpula que contiene la tumba del emperador Napoleón I.

La Torre Eiffel

Originalmente construida para admiración de los visitantes de la Exposición Universal de 1889, la Torre Eiffel sólo iba a ser un añadido pasajero al cielo de París. Diseño del ingeniero Gustave Eiffel, fue duramente criticada por los estetas del siglo XIX. El poeta Paul Verlaine daba un rodeo para evitar verla. Fue el edificio más alto del mundo hasta 1931, año en el que se terminó el Empire State Building de Nueva York.La torre es ahora el símbolo de París, y cada año más de seis millones de personas la visitan.

En total son ya más de doscientos millones de personas las que la alguna vez la han visitado desde su construcción a finales del XIX. Este monumento no deja de asombrar a la gente con su gran altura y soberbia estructura con tres pisos.  Al atardecer, la Torre Eiffel se ilumina totalmente con mas de veinte mil luces y trescientos proyectores dando lugar a un maravilloso espectáculo. A partir de entonces, los primeros diez minutos de cada hora, la torre se llena de chispas luminosas que inundan su estructura.

La Catedral de Notre Dame

Ningún otro edificio está tan asociado a la historia de París como Notre-Dame. Se eleva majestuoso en la Île de la Cité, cuna de la ciudad. El papa Alejandro III puso la primera piedra en 1163, punto de partida de ciento setenta años de tareas de los ejércitos de arquitectos góticos y artesanos medievales. Desde entonces, una corte de famosos han atravesado las tres puertas principales por debajo de sus sólidas torres. La catedral es una pieza maestra del gótico, elevada sobre el emplazamiento de un templo romano. Cuando se terminó, hacia 1330, tenía ciento treinta metros de largo y lucía sus arbotantes, un amplio crucero, un bello coro y torres de sesenta y nueve metros de altura. A pesar de que la Catedral de Notre Dame es una iglesia católica en funcionamiento, hace tiempo que dejo de ser un lugar de culto para convertirse en una atracción turística.

A lo largo de su historia, Notre-Dame ha presenciado innumerables acontecimientos, tales como la coronación de Napoleón Bonaparte, la Beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra. Sin embargo, la Catedral ha sufrido también actos de vandalismo en repetidas ocasiones pues durante la Revolución Francesa, en 1793, fue convertida en "Templo de la Razón" y muchos de sus tesoros fueron destruidos o robados. Gran parte de las esculturas fueron martilladas y golpeadas hasta su destrucción. Otro golpe que recibió la catedral, fue los bombardeos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, que destruyeron muchos vitrales.

La Sainte Capille

Etérea y mágica, la Santa Capilla está considerada por algunos como la mayor obra maestra arquitectónica del mundo occidental. El devoto medieval gozaba de esta iglesia como de “una puerta al cielo”. Hoy ningún visitante puede dejar de verse transportado por el resplandor de luz de sus quince magníficas vidrieras, separadas por finas columnas, elevadas quince metros hasta el techo de la bóveda adornado con pequeñas estrellas.

Las vidrieras muestran más de mil escenas religiosas en un caleidoscopio de rojo, oro, verde, azul y malva. La capilla fue construida en 1248 por Luis IX para albergar la corona de espinas de Cristo y otras reliquias como un pedazo de la Cruz donde murió Jesús. Hoy en día las reliquias no están en la Santa Capilla, pues fueron retiradas durante la Revolución Frances

La Conciergerie

Este edificio, en su pasado, fue una prisión, la misma en la que Maria Antonieta pasó sus últimos días antes de ser decapitada durante la Revolución Francesa. Actualmente, La Conciergerie es parte del Palacio de Justicia. Fue construida en el Siglo XIV, en plena Edad Media y era originalmente parte del Palacio del Rey Felipe IV, pero cuando fue abandonado por la familia real en 1358, el edificio fue reconvertido para ser usado como prisión del Estado.

En la visita se pueden observar las celdas en las que los prisioneros vivían, algunas de ellas con maniquís incluidos, como la celda de Maria Antonieta, que tiene una pequeña representación de la forma en que vivió esos últimos días. En otro cuarto se puede encontrar una lista de los que perdieron la cabeza durante la Revolución Francesa, entre ellos Louis XVI, Charlotte Corday y Robespierre, quien, irónicamente, fue uno de los precursores del uso de la guillotina

La Basílica de Sacré-Coeure

Al estallar la guerra franco-prusiana en 1870, dos comerciantes católicos hicieron un voto religioso: construir una iglesia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús si Francia evitaba la inminente agresión. Los dos hombres, Alexandre Legentil y Rohault de Fleury, sobrevivieron para ver París a salvo de la invasión, y el comienzo de lo que es la basílica Sacré-Coeur, a pesar de la guerra y de un largo asedio.

El proyecto fue retomado por el arzobispo Guibert. Las obras comenzaron en 1875, con diseños de Paul Abadie inspirados en la iglesia romano-bizantina de St-Front, en Perigueux. La basílica se completó en 1914, pero la invasión alemana impidió su consagración hasta 1919, tras la victoria francesa. Una de sus capillas contiene el corazón de Legentil en una urna de piedra.

El Arco del Triunfo

Es el segundo Arco del Triunfo más grande del mundo, es tal su magnitud que un piloto acrobático hace ya varias décadas voló a través de el. Tiene cincuenta y un metros de alto, por cuarenta y cinco de ancho y está situado en uno de los puntos más importantes de París, justo donde convergen doce avenidas, una de ellas es la avenida de los Campos Elíseos. La idea original de este monumento fue de Napoleón I en 1846, después de la victoria en Austerlitz.

Curiosamente, tiempo atrás de la idea de Napoleón, se propuso construir un monumento en forma de elefante en el lugar donde ahora está el Arco del Triunfo. Hoy en día es uno de los monumentos de Paris más visitados. Las maravillosas vistas que se obtienen desde el techo de este monumento, así como también las interesantes exhibiciones que hay en el museo en su interior, quizá sean los dos factores que atraen la mayor cantidad de visitantes.

El Pantheón

Cuando Luis XV se recuperó, en 1744, de una grave enfermedad, en señal de agradecimiento ordenó construir una magnífica iglesia en honor a Santa Genoveva. El diseño fue confiado al arquitecto francés Jacques-Germain Soufflot, que planificó el templo en estilo neoclásico. Las obras comenzaron en 1764 y se completaron, bajo el control de Guillaume Rondelet, en 1790.

Con la Revolución en marcha, la iglesia fue pronto convertida en Panteón: lugar donde se enterró a los grandes de Francia. Napoleón la convirtió en iglesia de nuevo en 1806, pero fue secularizada y luego desecularizada una vez más, hasta que finalmente quedó como edificio civil en 1885. Entre las grandes personalidades enterradas en su interior destacan las tumbas de Voltaire, Jean Moulin, Rosseau, Victor Hugo y Emilie Zola.

El Hotel de los Inválidos

Es un monumento que mandó construir el rey Luis XIV en 1670, a los efectos de recibir a los soldados heridos de guerra o demasiado ancianos para el servicio, como una forma de asegurar ayuda y asistencia a aquellos que expusieron su vida en defensa de la monarquía. En octubre de 1674 se instalaron los primeros soldados. Para fines del siglo XVII, el hotel albergaba unos 4000 pensionados, quienes para combatir el ocio trabajaban en talleres confeccionando uniformes, calzados y tapicerías. Los heridos de mayor seriedad, alrededor de una centena, fueron recibidos en el Hospital, instalado en el sudeste del edificio. Este hospital aún funciona, mientras que las habitaciones de los pensionados dispuestas alrededor del patio se han convertido en museos.

En la parte sur del imponente conjunto se encuentran las iglesias: la Iglesia del Domo y la Catedral de San Luis des Invalides, que si bien arquitecturalmente forman parte del mismo conjunto cumplieron funciones diferentes. La Iglesia del Domo debe su nombre precisamente a su gran domo dorado, que se eleva a cien metros destacándose en el paisaje parisino. Bajo Napoleón I, el Domo se vuelve panteón recibiendo glorias militares de Francia, tales como Turenne y Vauban, y Rouget de Lisle, autor de La Marsellesa, además del propio Napoleón I. Desde su construcción, el domo fue recubierto de oro cinco veces, para lo cual fueron necesarios, cada vez, más de diez kilos de ese metal

La Opera Garnier

Dentro de los monumentos Paris éste es importante porque sirvió de inspiración para el argumento de la novela de Gastón Leroux “El Fantasma de la Opera". Conocida también como Opera de París, fue inaugurada en 1875 en un estilo neo-barroco, diseñado por Charles Garnier. Ahora, el edificio es usado principalmente para espectáculos de ballet y baile moderno, mientras que la ópera se muestra en la moderna Opéra Bastilla. La mejor forma de visitar la Opéra Garnier es cuando hay algún espectáculo, pues de esta manera se vive el lugar y parece que uno se transporta a otra época.

Palacio de Versalles

Aunque el Palacio de Versalles no está en París, su majestuosidad y la corta distancia hasta Versalles hacen que sea una visita obligada en los viajes a París acercarse hasta este histórico y grandioso monumento . El Palacio de Versalles fue, durante más de cien años, la residencia del rey de Francia y uno de los lugares más importantes de Europa. Ofrece a los visitantes una oportunidad única para apreciar el tipo de vida que algunos grandes reyes galos tuvieron en el Palacio. Recámaras y demás habitaciones se encuentran restauradas y ambientadas en su estado original e invariablemente causan reacciones de asombro entre los visitantes, quienes dan cuenta del gran lujo y la exageración de la realeza de siglos pasados.

Hoy en día, Versalles es un palacio nacional en el que se reciben a jefes de Estado de otros países. Cuenta con varias secciones abiertas al público, que junto a sus majestuosos jardines atraen a un gran número de visitantes. Los jardines son tan grandes que es posible alquilar bicicletas e incluso carros de golf para recorrerlos.

Recomendar

Viajes.net París

Utiliza las estrellas para valorar este destino:

10 / 10

1 votos

8193 visitas

Compartir Facebook
Destinos relacionados