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Las obras artísticas renacentistas y medievales hacen que, todavía hoy, los monumentos Florencia sean uno de los viajes turísticos más fascinantes e interesantes del mundo. Palacios históricos, Iglesias construidas por grandes arquitectos, como Brunelleschi, y museos donde se encuentran las obras de los artistas italianos más importantes, como Donatello, Rafael, Giotto, Leonardo, etc, que se pueden visitar fácilmente a pie, porque todo está cerca, en una zona no muy grande. Gracias a las dos familias, los Médicis y los Lorena, que, durante siglos, han sabido conservar y enriquecer el enorme patrimonio artístico y cultural de la ciudad hoy este recorrido es posible.
Los monumentos religiosos más importantes de la ciudad son, la Catedral y Santa Croce, aunque otras muchas iglesias también merecen ser visitadas, como San Lorenzo, Santissima Annunziata, Santa Maria Novella y el famoso Baptisterio. En algunos casos, las visitas turísticas están permitidas sólo cuando no hay misa, contribuyendo con pequeñas propinas. Es mejor no ponerse pantalones demasiado cortos o ropa no muy apropiada.
Catedral de Santa Maria del Fiore (el “Duomo”)
La Catedral, dedicada a la Virgen con el nombre de “Santa Maria del Fiore” (de la Flor), fue construida sobre la antigua catedral de Santa Reparata, que se había hecho pequeña para acoger a toda la ciudadanía. Esta obra maestra del gótico es la cuarta iglesia más grande del mundo, después de San Pedro en Roma, St. Paul en Londres y la catedral de Milán. La base de la Basílica tiene tres naves unidas a un enorme cimborrio que soporta la cúpula de Brunelleschi: la más grande que se ha construido de ladrillo.
Iglesia de Santa Croce
Los monjes franciscanos, y entre ellos San Francisco, llegaron a Florencia a partir del año 1200. Tras la muerte del santo, la orden se estableció en una zona pantanosa al este de la ciudad, donde construyeron una pequeña iglesia. Después, los monjes sintieron la necesidad de agrandar su lugar de culto, aunque esta decisión fuese contraria a los dictámenes de sencillez y pobreza de la orden.
Su construcción comienza en 1294-1295, de acuerdo con el diseño del célebre arquitecto Arnolfo di Cambio. En 1442, el Papa Eugenio IV consagra la iglesia. El arquitecto Gaetano Baccani diseñaría el presente Campanario neogótico en 1847, para reemplazarlo por el original que se incendió en 1512. La fachada actual es obra del arquitecto Nicola Matas. Su construcción empezó en 1857 y se concluyó en 1863, recubriéndolo totalmente de mármol de distintos colores. El interior de la Basílica cuenta con una nave central de diecinueve metros de anchura y dos naves laterales.
Basílica de San Lorenzo
Es una de las Iglesias de Florencia más antiguas, consagrada en el 393 a San Ambrosio, obispo de Milán. Durante tres siglos fue la primera catedral florentina y conservaba los restos de San Zanobi, primer obispo de Florencia, que después pasaron a Santa Reparata. La basílica actual fue construida sobre la original a partir de 1419 por voluntad del fundador de la familia de los Médicis, Giovanni di Bici, que contrató para el proyecto a Filippo Brunelleschi.
La relación entre los Médicis y el clero florentino era tan buena que la basílica fue el lugar de sepultura de Giovanni, Cosme y otros muchos sucesores. Las obras duraron mucho tiempo y se terminaron, excepto la fachada, en 1461, gracias a la contribución de Cosme el Viejo, hijo de Giovanni. La fachada de la iglesia está sin terminar, a pesar de los diferentes proyectos, como el que el papa León X le propuso en 1518 a Miguel Ángel. A finales del siglo XVI, al lado de la basílica, se construyó la Capilla de los Príncipes, para las tumbas monumentales de los componentes de la familia Médicis. La pequeña torre de la basílica es del año 1740.
La historia de los monumentos de Florencia más importantes está relacionada con las familias más potentes del renacimiento florentino, como los Médicis, los Strozzi y los Rucellai. El más famoso y significativo es el Palacio Pitti, que durante cuatro siglos fue el Palacio Real del Gran Ducado de Toscana. Después el Palacio Viejo, que hoy es la sede del Ayuntamiento y que siempre ha sido el palacio desde donde se ha gobernado la ciudad.
Palacio Pitti
El Palacio Pitti, junto con el famoso jardín de Boboli, es el más importante y pomposo de los edificios florentinos. Durante cuatro siglos fue el palacio real del Gran Ducado de Toscana. Actualmente, en sus salas hay varios museos imprescindibles de visitar al viajar Florencia.
Se empezó a construir alrededor de 1457. Con su imponente mole domina el barrio denominado de Oltrarno, es decir, al otro lado del río Arno, y su diseño se atribuye a Filippo Brunelleschi. Su construcción se prolongó durante cuatro siglos, alrededor del cuerpo central originario, constituido por siete ventanas distribuidas en dos plantas. El edificio fue el palacio real de tres dinastías: los Médicis, los Lorena y los Saboya, y sólo en época moderna fue destinado a albergar tres valiosas colecciones: la Galería Palatina, el Museo de la Plata y la Galería de Arte Moderno.
Palacio Viejo
El famosísimo palacio ha tenido diferentes nombres, dependiendo de los cambios políticos que había en Florencia. Fue construido entre 1299 y 1314 para dar un lugar digno a los cargos máximos del gobierno de la ciudad: El “Gonfaloniere” de Justicia y los “Priores” de las Artes, representantes de los gremios que habían obtenido el poder en 1282.
El edificio fue proyectado por Arnolfo Di Cambio, que ya estaba ocupado con la construcción de otras obras importantes, como la catedral, Santa Croce y las nuevas murallas. El arquitecto, para ahorrar tiempo y dinero, diseñó el palacio aprovechando los cimientos de los muros perimétricos de los edificios anteriores. El palacio refleja el estilo austero de las estructuras fortificadas medievales, la majestuosidad del edificio se debe, sobre todo, a la Torre de la Vacca, de noventa y cuatro metros, que está alineada con la balconada salediza.
Palacio Medici-Riccardi
Fue encargado en 1444, por Cosme el Viejo a Michelozzo, que, inspirándose en Leon Battista Alberti, hizo un edificio austero y sobrio. La imponente mole cúbica y la elegante fachada, con su almohadillado gradual, para dar esbeltez, y las ventanas ojivales con arcos se convirtieron en el prototipo oficial de la arquitectura civil renacentista y el símbolo de la potencia política de los Médicis. El edificio fue la residencia de esta familia durante unos cien años, hasta que, en 1659, pasó a ser propiedad de la familia Riccardi, que le hizo reformas barrocas.
La galería del primer piso, comisionada por la familia Riccardi, es uno de los pocos ejemplos de barroco florentino: tiene una bóveda del siglo XIV decorada por Luca Giordano, que pintó la Apoteosis de la familia Médicis. Además, el palacio tiene en sus bodegas un museo de mármoles romanos, con esculturas y material de lápidas.
Palacio Strozzi
El palacio es un ejemplo perfecto de casa florentina renacentista. Filippo Strozzi, después de que los Médicis lo exiliaron a Lyon, regresó en 1434 y decidió financiar la construcción de un impresionante palacio para celebrar la grandeza de su familia. Para edificar este palacio, el más grande de los monumentos Florencia , derrumbaron muchas casas, que los Strozzi habían comprado, e incluso convocaron a astrónomos para que decidieran qué día era más propicio para poner la primera piedra.
Las obras, dirigidas primero por Benedetto di Maiano y, luego, por Simone del Pollaiolo, conocido como el Cronaca, empezaron en 1489. A los dos años, en 1491, murió Filippo Strozzi. Sus herederos siguieron con el imponente proyecto a pesar de las muchas dificultades económicas, pero, mientras tanto, volvieron a surgir las rivalidades con la familia Médicis. En 1538, Cosme I de Médicis confiscó el Palacio, se interrumpieron las obras y la última fachada de este monumento , hoy en día, sigue sin estar terminada.