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Monumentos de Roma

Pocas ciudades son capaces de combinar tantos testimonios del pasado como Roma, no solo por su antigüedad, pues fue fundada hace más de dos mil setecientos años, sino por el esplendor que alcanzó durante los años que gobernó la civilización occidental.

Monumentos Roma Los magníficos monumentos de la época antigua se agolpan junto con las iglesias y los palacios renacentistas en las calles de Roma y no dan descanso al turista, que se impresiona a cada paso que da en su viaje por la Ciudad Eterna. La lista de monumentos Roma importantes es interminable y aquí solamente podemos comentar algunos de los más representativos e importantes de esta ciudad italiana.

Monumentos de la antigüedad clásica

El Coliseo. El más grande de los anfiteatros de Roma fue encargado por Vespasiano en el 72 d.C. y construido en un solar antes ocupado por un lago artificial que era parte del Domus Aurea de Nerón. La arquitectura es muy elegante, aunque extremadamente racional. Ochenta arcos dan entrada a los cincuenta y cinco mil espectadores de capacidad del edificio. Fue inaugurado en el año 80 d.C. por Tito Cesar y desde este tiempo inmemorial nos mira imponente e impertérrito. Antiguamente había una lona que sujetada y manejada por un complejo de poleas cubría por completo las gradas durante los días de sol.

El Arco de Constantino, al lado del Coliseo, fue levantado en el siglo IV y con sus tres arcos de grandiosas proporciones, es el arco triunfal más imponente de Roma.

Las Catacumbas. Ningún ciudadano del imperio tenía derecho a ser enterrado en Roma, por lo que debía ser enterrado en catacumbas subterráneas fuera de los muros de la ciudad. Posteriormente en la época de la persecución cristiana, se usaron las galerías para reuniones secretas y como escondite de convictos. Quizá las más interesantes son las de San Calixto, con sus más de 20 Km. en galerías subterráneas ricamente decoradas.

Termas de Caracalla. La construcción de estos baños dignos del más rico de los emperadores, se comenzó en el 212 d.C. y fue terminado bajo el mandato de Severi. Pavimento de mármol, estucos y capiteles finamente elaborados y mosaicos finísimos son parte de este complejo que se extiende en once hectáreas y puede albergar 1.600 personas.

El Foro romano era el centro por excelencia de la vida pública de la ciudad, situado entre las colinas del Capitolio y el Palatino. Paulatinamente se fueron levantando basílicas, templos, pórticos, foros, monumentos y otros edificios, convirtiéndolo en el centro comercial, jurídico, religioso y político de Roma. En el curso del tiempo fue restaurado y soportó un incendio, terremotos y la invasión de los bárbaros, siendo sus ruinas, uno de los patrimonios históricos más grandes de la ciudad.

El Panteón de Agripa es el templo mejor conservado de todos los edificios de la antigüedad romana. Fue el emperador Adriano quien ordenó la reconstrucción del templo original construido por el emperador Agripa. Las proporciones de su espacio interior lo ubican como una de las realizaciones más destacables de la arquitectura romana y modelo de la arquitectura occidental. Su escasa decoración realza su armonía y majestuosidad. Está localizado en la plaza della Rotonda, adornada con una fuente del siglo XVI, coronada por un antiguo obelisco egipcio y es hoy el Mausoleo de los Reyes de Italia.

El Castillo de San Angelo. Construido a orillas de Río Tiber en 123 d.C., es visible desde varios rincones de la ciudad. En su origen fue el mausoleo del emperador Adriano. La Tumba Imperial donde se guardan las urnas con las cenizas de los emperadores, se encuentra en el segundo piso. El castillo continuó como mausoleo hasta la muerte de Caracalla en el siglo III, cuando pasó a ser una fortaleza conocida como la Ciudadela de Roma.

La Columna de Trajano. Es uno de los monumentos de Roma más populares. Está compuesta por diecisiete grandes bloques de mármol y alcanza los cuarenta y dos metros de alto, fue erigida en honor de las victorias conseguidas por Trajano, considerado como uno de los mejores gobernadores de la antigua Roma. Está decorada con más de 2.500 figuras y tiene una escalera de caracol que sube por el interior de la columna.

La colina del Palatino conserva los recuerdos más antiguos de Roma y según la tradición, fue allí, en el año 754 a.C., donde Rómulo fundó la Roma Quadrata. Durante la república fue lugar de residencia de ricos y aristócratas, convirtiéndose, durante el imperio en la residencia oficial de los emperadores. Augusto inició las obras que posteriormente continuaron los emperadores que le sucedieron, alcanzando un lujo y magnificencia inigualables convirtiendo al conjunto en un inmenso palacio.Entre las ruinas de edificios que abarcaron más de mil años de historia se encuentran las de: Domus Flavia, Domus Augustana, el Templo de Cibeles, la casa de Livia y el palacio de Septimio Severo.

Monumentos del Renacimiento y el Barroco

La Basílica de San Pedro. Muchos turistas deciden viajar Roma con el objetivo principal de ver la más importante y célebre de las iglesias de todo el mundo. Y es que aparte de sus dimensiones, su arquitectura y la grandiosidad del conjunto que forma con la Plaza de San Pedro, la Basílica de San Pedro es sobretodo la iglesia del Papa, aquella en la que se celebran las misas y actos religiosos más importantes para el catolicismo.

La Basílica de San Pedro de Roma ha sufrido diversas modificaciones desde que se inició su construcción allá por el 324 en el mismo lugar donde fue martirizado y enterrado San Pedro, y donde existía un monumento conmemorativo al respecto. La finalización de la construcción de la Basílica y su consagración tuvo lugar en 1626, En su construcción intervinieron arquitectos de la talla de Rafael, Bernini o Miguel Angel. La mayoría de los Papas están enterrados aquí.

Fontana di Trevi. Adosada a la fachada de un palacio, es un arco triunfal, una alegoría al Rey de los Mares. La figura principal es Neptuno tirando de su carro de caballos marinos, lo acompañan la Abundancia y la Salud. Obra de Nicola Salvi, en el 1763, esta fuente es sin duda un lugar de visita obligada para los turistas. La tradición indica que se deben lanzar dos monedas, la primera pidiendo volver a Roma y la segunda con un deseo.

Santa María in Cosmedin y la Boca de la Verdad. Fundada en el siglo VI, Santa María in Cosmedin, es una iglesia de origen griego. En la entrada, bajo el pórtico se encuentra la Boca de la Verdad o Bocca della Veritá. Este medallón representa una deidad marina con barba y cuernos. Según la antigua tradición la boca se cierra y devora la mano del mentiroso.

Il Gesú. Construida entre 1568 y 1584, Il Gesú fue la primera iglesia jesuítica de Roma. Su diseño encarna el espíritu barroco de la Contrarreforma, y ha sido ampliamente imitado en el mundo cristiano, por eso es uno de los monumentos Roma de la era cristiana más visitados.

Santa María la Mayor. En ninguna de las grandes basílicas romanas se han mezclado estilos diferentes con tanto acierto como en Santa María la Mayor. Su triple nave jalonada con columnas es parte del edificio original del siglo V. El suelo de mármol y el campanario románico son medievales. Al Renacimiento se debe el nuevo artesonado del techo, y el barroco dotó a la iglesia de sus cúpulas gemelas y sus imponentes fachada frontal y trasera. Los mosaicos son el elemento más famoso de Santa María. Las escenas bíblicas de la nave central y los mosaicos del arco de triunfo datan del siglo V. El Cristo sentado en su trono de la logia es del XIII.

San Juan de Letrán. Es la catedral de Roma y del Mundo. Sufrió a lo largo del tiempo varias modificaciones. De la primitiva estructura construida en épocas de Constantino no queda nada. Fue Borromini quien en el siglo XVII la reconstruyó completamente. Su fachada es una obra maestra del florentino Galilei, propia del tardo-Renacimiento por la monumental sobriedad con la que fue tratado el orden gigante. Es notable el coronamiento escultórico superior, con exponentes de siete metros que representan a Cristo y el Bautista acompañados por doctores de la iglesia.

Palacio Farnese. Considerado el más bello de los monumentos de su tipo, es también la mayor expresión del Renacimiento Toscano en la ciudad. Construido entre 1514 y 1589, fue proyectado por Sangallo y acabado por Migue Ángel. Su aspecto monumental cierra casi completamente uno de los costados de la plaza homónima. Muy impactante, el Gran Salón del primer piso pintado al fresco decorando la mayor parte de la bóveda, al "Triunfo de Baco y Ariadna", obra cumbre de Annibale Carracci.

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