Castillo de Sant Angelo

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Castillo de Sant Angelo

Es uno de los monumentos con más historia de la ciudad eterna, pues ha pasado por los más diversos usos, desde el original, como mausoleo de la familia de los Antoninos, pasando por tareas defensivas, residencia Papal, almacén, cárcel, y desde 1925, sede del Museo Nazionale.

Monumentos Roma Millones de visitantes cada año llenan los espacios del Castillo de Sant Angelo para visitar las suntuosas habitaciones papales, admirar las preciosas colecciones de armas, pinturas, objetos y esculturas, disfrutar de las numerosas exposiciones y contemplar el mausoleo de Adriano. La larga y variada historia de la construcción, con sus miles de metamorfosis parece haberse asentado en el complicado laberinto subterráneo de habitaciones, balcones, escaleras y patios que constituyen la estructura actual del castillo.

En la primera de las cinco plantas de esta fortaleza, destaca su famosa rampa, de unos 125 metros, que conduce a las celdas donde se conservan los restos de los sucesores de Adriano. En la segunda planta aún se puede comprobar cómo se almacenaba el grano y el aceite cuando el castillo funcionaba como centro neurálgico de la ciudad. En la tercera planta destacan los objetos militares y en la cuarta pueden verse las dependencias papales y frescos de artistas de la escuela de Rafael. Para disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad, es imprescindible subir al piso superior. Allí hay una gran terraza, coronada por la figura de un ángel de bronce que da nombre al castillo.

El Castillo de Sant Angelo de Roma fue construido por orden del emperador Adriano entre los años 123 y 139 dc con la dirección del arquitecto Demetriano, como mausoleo imperial para sí y para sus sucesores y familia. El nombre de castillo de Sant Angelo procede, según la leyenda, del día que el papa Gregorio Magno vio un ángel en lo alto del castillo, cuando iba en procesión durante la peste del 590 d.c. El colosal Angel de bronce de Vershaffelt, fundido por Giardoni en 1753 sustituye al Angel de mármol de Raffaello de Montelupo de 1544, que aún puede verse en el Patio del Angel.

La transformación del monumento funerario como fortificación avanzada comienza alrededor del año 271 dC bajo el emperador Aureliano. La asunción de esta función está determinada principalmente por su posición estratégica, que controla el acceso al norte de la ciudad, está próxima a la Basílica del Vaticano y al barrio de Borgo all'attiguo. A lo largo de unos diez siglos, por lo tanto, las medidas destinadas a mejorar y adaptar la estructura a las necesidades defensivas se llevan a cabo sin interrupción, para culminar en los cambios realizados por Antonio da Sangallo el Viejo en el pontificado del Papa Alejandro VI (1492 - 1503), que da fe de la consagración definitiva del edificio fortificado como puesto avanzado.

Mausoleo de Adriano

El Mausoleo lo mando edificar Adriano en los jardines Domiciano, en año 123 d.C. Las obras no terminaron hasta un año después de la muerte de Adriano, en el año 139 d.C. Y en el año 134 d.C. se inauguró el puente de San't Angelo que une el Mausoleo al Campo de Marte, por encima del rió Tiber. La Cámara Sepulcral, en la actualidad se encuentra a tres metros por encima del acceso original. Por un pequeño pasillo se accede a un vestíbulo cuadrado: en la pared del fondo hay un nicho semicircular, destinado probablemente a una estatua de Adriano. A la derecha nace una galería que lleva a la cámara mortuoria, centro del monumento. La habitación estaba revestida de mármol en su origen, y es donde fueron depositadas las urnas funerarias del emperador Adriano y de su esposa Sabina, así como la de los emperadores Antoninos, Severos y Caracalla.

Apartamentos de los Papas

A partir de Nicolas V, los Papas habilitaron en el Castillo una serie de apartamentos, los mas lujosos que se han llegado ha construir con este fin. El mas suntuoso de todos fue el de Pablo III, orientado y con vistas al Tiber. Visita obligada por su belleza es la Sala Paulina, o Sala del consejo, por su frescos que representan en paralelo la vida de San Pablo y la de Alejandro Magno. Fueron pintados por Perino del Vaga, lo mismo que los decorados de la Sala de Perseo y los de la Sala de Amor y Psique.

Como curiosidad comentar que, en la época en la que este castillo de Roma era una fortificación, por orden de los Papas se construyó el Passetto, una parte de la Muralla de Leon IV que fue habilitada como pasadizo para comunicar el Vaticano con el Castillo de San't Angelo en caso de que el Vaticano fuese asaltado, lo que ocurrió en verdad en 1527, cuando el Papa Clemente VII resistió allí durante seis meses el asedio del Emperador Carlos V.

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