Monumentos Monaco

Viajes Monaco

ofrecido por
Buscando…

Buscador GRATUITO de vuelos baratos, ofertas viajes y hoteles

Monumentos en Monaco

Mónaco cuenta con un importante número de monumentos que dan encanto al Principado y pueden visitarse en cómodos y agradables paseos por este bonito y diminuto país.

Monumentos Monaco Entre los monumentos Monaco más significativos se encuentra la Catedral, construida con piedras blancas de La Turbie. Otra de las construcciones emblemáticas, además del Palacio Principesco, es el edificio que alberga el Museo Oceanográfico y el Acuario. Su impresionante fachada, de cara al mar, es considerada como una obra maestra de arquitectura monumental. El Casino y la Opera son otro lugar imprescindible de visitar al viajar Montecarlo.

La Catedral de Mónaco

Construida en 1875 en estilo romano-bizantino, alberga las sepulturas de los difuntos Príncipes. De la decoración interior, podemos admirar principalmente un retablo del pintor Louis Bréa que data del año 1500, el altar mayor y el trono episcopal de mármol blanco de Carrare. Los oficios pontificales tienen lugar allí durante las grandes fiestas litúrgicas bajo los acordes de un gran órgano de cuatro teclados, inaugurado en 1976, cuya magnificencia permite organizar notables conciertos espirituales. De septiembre a junio, todos los domingos a los diez, hay una misa cantada por “Les Petits Chanteurs de Mónaco” y “La Maîtrise de la Cathédrale”.

El Fort Antoine

Esta fortaleza construida a principios del siglo XVIII, es hoy día un teatro al aire libre. Fue destruida en 1944, pero se reconstruyó en 1953 por iniciativa del Príncipe Rainiero III. Su arquitectura militar, la atalaya con la que está equipada, la casi soledad que allí reina, todo esto contribuye a conferirle un encanto particular. Una pirámide de balas de cañón ocupa el centro. La arquitectura militar del fuerte se ha puesto de manifiesto mediante una linde de arbustos de la especie “pittosporum” que sirven para proteger los lugares donde no hay un parapeto.

La Iglesia Sainte-Dévote

Esta capilla votiva del siglo XI está dedicada a la Santa Patrona del Principado y a la Familia Principesca. Fue construida en el hueco del “Vallon des Gaumates” a la entrada del cual, en el siglo IV, vino a encallar el frágil esquife donde yacía Sainte-Dévote. Cada año, el 26 de enero, se quema una barca al atardecer, en el marco de las ceremonias de un culto tradicional siempre muy entusiasta.

La Iglesia Saint-Charles

De estilo renacentista, este edificio cuyo campanario asciende a treinta metros, fue inaugurado en 1883. Diecinueve vidrieras alumbran su nave, cuyos lustros dorados proceden de la antigua sala de armas del Palacio Principesco.

Casino y Opéra de Monte-Carlo

Fue construido en 1863 por Charles Garnier al arquitecto de la Ópera de París. Su “atrio” pavimentado de mármol, rodeado con veintiocho columnas jónicas, da acceso a la sala de la Ópera totalmente decorada de rojo y oro, bajorrelieves y esculturas. Su escenario es desde hace más de un siglo el marco de creaciones líricas internacionales, conciertos prestigiosos y ballets excepcionales. Los Salones de Juego, en fila, están decorados maravillosamente con vidrieras, esculturas y pinturas alegóricas. Un lugar en el que hay que entrar a probar suerte en los viajes a Mónaco.

El Palacio Principesco (Grandes Apartamentos)

Es uno de los monumentos de Monaco más conocidos y simbólicos. Guardián de una tradición secular, este Palacio ubicado en un paraje único, fue construido sobre el emplazamiento de una fortaleza creada por los genoveses en 1215.

Hoy día, se pueden admirar los lugares más importantes de este Palacio, como, por ejemplo: su galería de estilo italiano y sus frescos del siglo XVI; el Salón Luis XV en amarillo y oro; el Salon Bleu una maravillosa armonía de azul y oro; el Salon Mazarin cubierto de revestimientos de enmaderados polícromos; la Salle du Trône adormada con una impresionante chimenea del Renacimiento; la Chapelle Palatine construida en el siglo XVII; la Tour Sainte Marie, de piedras blancas de La Turbie; la Cour de Honneur y su escalera del siglo XVII de mármol de Carrare de doble giro.

El Palacio de Justicia

Este Palacio fue inaugurado a principios de 1924 por iniciativa personal del Príncipe Luís II e inaugurado el 1 de mayo de 1930. Para su construcción se utilizó toba marina, piedra gris y porosa, con la que están hechas las murallas de Mónaco. Esta piedra contiene numerosas piedritas y cáscaras de moluscos. El busto del Soberano Honoré II que data de 1568 figura en una de las fachadas del Palacio.

La Capilla de la Misericordia

Situada en el Casco antiguo de la Ciudad, esta capilla, cuya primera piedra fue bendecida en 1639 bajo el reino del Príncipe Honoré II, Prior de la Cofradía de los Penitentes Negros, está formada por una sola nave.

De esta capilla salió, durante cuatro siglos, el día de Viernes Santo, la tradicional procesión del Cristo Muerto, que fue suprimida en 1870 y que vuelve a tener lugar desde hace unos años. Alberga un Cristo tallado de madera maciza por el monegasco Francois-Joseph Bosio, escultor oficial del Emperador Napoleón I.

El Museo Oceanográfico

Inaugurado en 1910 por su fundador, el Príncipe Alberto I, este museo excepcional es una obra maestra de arquitectura monumental cuya fachada domina el mar, en pico de ochenta y cinco metros. Fueron necesarios once años de trabajo para construirlo y cien mil toneladas de piedra de talla de La Turbie, naturalmente marrón claro, pero que adquiere una pátina gris pálida bajo el efecto de la lluvia.

Monumento a los Gordos en Mónaco

Este es uno de los monumentos Monaco más curiosos. Son dos estatuas, una pareja, aunque lo llamativo es que son extremadamente obesas. Generalmente los más rellenitos se sacan fotos en este monumento pero nadie llega a tener el volumen de las estatuas en cuanto a masa corporal.

Recomendar

Viajes.net

Utiliza las estrellas para valorar este destino:

0 / 10

0 votos

6941 visitas

Compartir Facebook
Destinos relacionados