Buscador GRATUITO de vuelos baratos, ofertas viajes y hoteles
La cultura rumana es muy variada, ya que se encuentra en un punto de unión de Europa Central, Europa del Este y la Península Balcánica , aunque no se incluye en ninguna de ellas.
Su identidad se inició con la cultura romana y de los dacios, aunque luego en la Edad Media se vio influenciada por otras culturas como los eslavos, los griegos medievales, los bizantinos, los turcos otomanos, húngaros y los alemanes.
Rumania está recorrido desde su parte norte hasta el centro por los conocidos montes Cárpatos, fuentes de muchas leyendas de terror, ya que en la parte occidente forman los Alpes de Transilvania, por su proximidad con la meseta del mismo nombre. En la parte este se encuentran las llanuras de Moldavia, mientras que al sur están las de Valdivia a orillas del río Danubio.
Su geografía influye de forma determinante en el clima del país, caracterizado por estar entre el tipo templado y el continental, siendo los Cárpatos uno de los condicionantes de la climatología rumana. En general se disfruta de veranos muy calurosos e inviernos fríos, lo que implica una diferencia relativamente extrema entre las estaciones bien delimitadas.
Las propuestas turísticas de este país son muy variadas, por lo que en los viajes Rumanía se pueden encontrar casi cualquier tipo de turismo. No obstante es el que se relaciona con su historia el más demandado por los viajeros, con lo que la mayoría de las poblaciones rumanas viven de explotar esta vertiente de su cultura.
Uno de los principales destinos es el de Moldavia y Bucuvina, situado esta región en el sudeste del país, sobresale especialmente por sus monasterios y construcciones que van desde el arte de influencia bizantino hasta el siglo XVII. Además, también se puede disfrutar de los vinos que producen sus bodegas a las que se pueden acceder en algunos casos para hacer una degustación. Los lugares más interesantes son:
Las zonas de montaña también están muy solicitadas en los viajes Rumania es especial aquellas en las que es posible practicar el esquí. La más reconocida es la de Poiana Brasov situada a 18 km de la ciudad de Brasov, aunque existen otras muchas algo más pequeñas como las estaciones de Paltinis, cerca de Sibiu, , Trei Ape y Crivaia en Banat, en las montañas de Semenic.
En los meses de verano los teleféricos se reconvierten en sitios para disfrutar de las vistas naturales, además de servir para las excursiones que se Selene organizar en la montaña.
Aunque estos dos destinos son muy importantes en los viajes Rumania, sin duda el más conocido es el que recorre la zona de Transilvania, siendo los lugares más visitados:
La pobreza en la que se ha encontrado hasta el momento el país de Rumania ha hecho que los transportes e infraestructuras vinculadas con este servicio sean bastante deficientes. Su capital Bucarest tampoco escapa a este problema. No obstante en los últimos años están evolucionando a pasos agigantados, fomentados desde organismos oficiales como el Fondo Monetario Internacional, ya que este país es uno de los lugares que se atraviesan en el intercambio económico internacional europeo.
De confesión ortodoxa, Rumania se rige en sus fiestas en por el calendario religioso, principalmente. Junto con las navidades y la pascua, el 30 de noviembre es otra fecha de celebración, en la que se rinde homenaje al Apóstol Andrés, que se considera que fue el primero en bautizar las tierras rumanas y por tanto su protector.
No obstante, existen otras celebraciones populares que son interesantes de visitar como es el caso de la Martisor, celebrada el día 1 de marzo, y en la que se celebra el inicio de la primavera.
También son importantes la fiesta del 24 de febrero, el día de los enamorados o Dragobete y el Día Internacional de la Mujer del 8 de marzo, fecha que se comparte con otros países europeos.
Recientemente se han importado algunas festividades anglosajonas y del consumismo como el Día de San Valentín o Halloween.
La comida de Rumania es bastante diversa debido a que está muy influenciada por varias culturas como la alemana, la húngara, la serbia o la balcánica.
Estas influencias han dado lugar a platos como la placinta, un pastel de origen romano, las albóndigas, o perisoare cuando se encuentran en la sopa, de origen turco, la moussaka griega, los paltos de verduras búlgaros como el zacusca o el snitel austriaco.
Utiliza las estrellas para valorar este destino:




79 votos
5682 visitas