Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes
Excavada en las entrañas de la aldea homónima, la ciudad subterránea de Derinkuyu es uno de los ejemplos más impresionantes de la región de Capadocia junto con la ciudad bajo tierra de Kaymakli. Se encuentra a treinta kilómetros al sur de Nevsehir, siguiendo la carretera que conduce a Nidge.
Fue conocida como Elengübü en la antigüedad, cuando la vida dependía de la capacidad de los pueblos para no ser vistos por los enemigos. Aunque no hay consenso sobre la fecha de su excavación, diversos nichos alojados en los alrededores de la ciudad sugieren que fueron los frigios los primeros en habitarla hacia el siglo VII a.c. Otros estudios indican por el contrario que el primer nivel fue construido por los hititas siglos antes.
El periodo de mayor esplendor de la ciudad se produjo durante el periodo bizantino cuando los cristianos ocuparon las galerías de la ciudad tratando de huir de sus perseguidores romanos. Los cristianos ampliaron el número de galerías escavadas y modificaron las estructuras establecidas para poder desarrollar cómodamente cada uno de los aspectos de su vida religiosa.
Oculta durante centurias, la ciudad subterránea de Derinkuyu se descubrió por casualidad en 1963 cuando un vecino de la localidad derribó el muro de su casa. Desde entonces han sido excavados unos cuarenta metros de profundidad, lo que viene a representar aproximadamente un diez por ciento de la totalidad de la ciudad. Fue abierta al público en 1965.
Derinkuyu puede presumir de ser una de las ciudades subterráneas más grandes de Turquía. Está dotada con todos los espacios necesarios para desarrollar una vida en comunidad alejada de las miradas hostiles: despensas, cocinas, establos, lagar, capilla, baptisterio, pozos, e incluso una escuela.
Aunque sólo se pueden visitar 40 metros de profundidad y ocho plantas, se cree que la profundidad de esta ciudad es de 85 metros y que posée unos doce niveles más aún por explorar. Se pueden contar más de mil galerías que pudieron albergar una comunidad de más de diez mil personas. Un fabuloso trabajo arquitectónico.
Las plantas estaban aireadas mediante canales de ventilación, que llegaban hasta las últimas plantas pero distribuidos de forma que se impidiese que la ciudad fuese envenenada en caso de ataque enemigo. Presenta también un pozo de 55 metros de longitud que abastecía de agua a los habitantes de la ciudad. Este pozo tenía salida al exterior.
De entre las estructuras que pueden encontrarse en la ciudad de Derinkuyu, llama la atención la escuela que se aloja en el segundo nivel. La cubierta de la sala es una bóveda de cañón, un ejemplo único dentro de las ciudades excavadas. En el fondo de la sala se encuentran los espacios destinados a las élites y en los laterales se localizan los cuartos de estudio y de castigo de los pupilos.
En la tercera planta se encontraban las despensas, donde los habitantes de la ciudad depositaban los alimentos en cantidades suficientes como para resistir un asedio de varios meses de duración. El cuarto nivel esta destinado a las viviendas de los ciudadanos y a las salas de reunión. Se iluminaban con lámparas de aceite según demuestran los restos encontrados en los huecos de la pared.
Por último, llama la atención la capilla en forma de cruz del séptimo nivel, con unas dimensiones de 20 metros por 9 que en otro tiempo debió estar decorada con coloridos frescos que han desaparecido a causa de la humedad.
La ciudad disponía de varios elementos de seguridad para evitar las introspecciones enemigas. La propia planificación en forma de laberinto ya impedía el acceso directo a la ciudad de un modo sencillo. Además cada uno de los niveles podía ser taponado independientemente del resto mediante unas titánicas ruedas de piedra de media tonelada que solo se podían activar desde el interior de la ciudad. Esto favorecía la evacuación de los habitantes hacia los niveles más seguros.
La segunda cuestión que se debía cubrir era el avituallamiento de la población en caso de asedio. Las numerosas despensas y los establos garantizaban la subsistencia de los habitantes durante varios meses sin necesidad de salir al exterior. El pozo garantizaba el suministro de agua en caso de sitio.
Como última alternativa, existen diversas salidas al exterior que podrían permitir una evacuación segura. De hecho, se cree que existe un túnel que conecta la ciudad de Derinkuyu con la ciudad subterránea de Kalimakli a través de un pasadizo de nueve kilómetros de longitud.
Utiliza las estrellas para valorar este destino:




3 votos
1353 visitas