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El valle de Devrent sería el perfecto escenario para una película de ciencia ficción ambientada en la luna. La escasa vegetación y la ausencia de actividad humana hacen que el valle presente un aspecto extraterrestre. No es de extrañar, por tanto, que este paisaje se conozca también bajo el nombre de Valle de la Imaginación.
Se encuentra a tan sólo diez kilómetros de la ciudad de Göreme, recorriendo la carretera que une los pueblos de Avanos y Ürgüp. El interés turístico del Valle de Devrent radica en las originales formas que adquieren las chimeneas de hadas diseminadas a lo largo y ancho de su superficie. La labor de la erosión fue aquí más creativa que en otros lugares de Capadocia, originando formas que ante los ojos de los viajeros representan animales, objetos y hombres.
Hace aproximadamente cincuenta millones de años, la actividad volcánica de la región se encontraba en plena efervescencia. Los materiales livianos expulsados por las violentas erupciones de los volcanes activos anegaron el valle de Devrent, cubriéndolo con una capa de material blando que se conoce como tufa.
La tufa es un material poroso y relativamente blando, muy susceptible a la acción de la erosión. Posteriormente este estrato blando fue cubierto por otros sedimentos, basalto y andesita, más resistentes a los agentes erosivos. En periodos geológicos posteriores, la acción de los elementos modificó la superficie del valle en un proceso que se conoce como erosión diferencial: la lluvia erosiona la tufa pero no el basalto y la andesita originando las chimeneas de hadas.
La curiosa forma de las chimeneas se debe a que las rocas más duras protegen al material blando actuando como un paraguas. De ahí que casi todos los ejemplos de chimenea de hada que se encuentran en Capadocia presenten forma de hongo.
Como ya se ha dicho con anterioridad, en el valle de Devrent el proceso de la erosión ha dado lugar a formas muy curiosas que desatan la imaginación de los viajeros. Las formaciones rocosas asemejan animales, objetos e incluso figuras antropomorfas.
Aunque la labor de encontrar parecidos a las rocas de Devrent es una labor completamente subjetiva, existen algunas formas en las que parece existir un cierto tipo de consenso entre los viajeros. Este es el caso de la figura del camello, una de las formaciones más célebres del valle.
Algunas de las formas que pueden contemplarse en el Valle de la Imaginación son: el sombrero de Napoleón, la foca, dos personas bailando, los champiñones, el delfín, la cobra, la cabra, los monjes conversando, la virgen. No hay más límites que los que pone la imaginación.
Para aquellos viajeros que hayan contratado los servicios de una agencia de viajes, las posibilidades son muy limitadas, ya que estarán sujetos a la planificación establecida por el guía. Para aquellos viajeros que se aventuren a descubrir este peculiar paisaje por su cuenta y riesgo, existen varias alternativas.
Debido a la cercanía al pueblo de Göreme, sólo 10 kilómetros, los viajeros pueden llegar hasta Devrent alquilando una bicicleta o un ciclomotor en el pueblo. La mejor hora para visitar este valle es al atardecer, cuando los rayos del sol tiñen de dorado las rocas y el horizonte se vuelve anaranjado.Es un verdadero espectáculo visual.
Otra de las recomendaciones es subirse a un punto elevado desde el que poder contemplar todo el valle. Para los amantes de la fotografía, este paraje resultará de lo más sugerente por las innumerables posibilidades que ofrece.
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