Buscador GRATUITO de hoteles baratos y viajes
Aksaray se encuentra en el extremo occidental de la región de Capadocia, separado de la ciudad de Nidge por el extinto volcán Hassan. Es la capital de la provincia del mismo nombre, una de las cuatro en las que se divide la región turística de la Capadocia. La importancia de esta ciudad radica en su larga historia como centro urbano.
Conocida en la antigüedad como Archelais Garsaura, esta región de Anatolia fue una de las primeras en ser pobladas durante el periodo neolítico, como demuestran los yacimientos arqueológicos que se remontan al 5000 a.c.
Posteriormente, se convirtió en un importante núcleo comercial gracias a la llegada de los asirios desde la remota Mesopotamia. Las transacciones comerciales que se llevaban a cabo en las afueras de la ciudad permitieron una economía local estable. Tras los asirios llegarían hititas, tracios, persas, frigios y bizantinos enriqueciendo la cultura de esta región.
Con la llegada de los selyúcidas, Aksaray se convirtió en un paso obligado de la ruta de la seda, reactivando la economía gracias a los servicios que la ciudad ofertaba a los viajeros. Un legado de esta ruta comercial son los caravasares que se localizan en las proximidades de la ciudad de Aksaray. Se trata de posadas en las que los viajeros y sus caravanas de productos descansaban de los largos viajes.
Por su peculiar historia, la ciudad de Aksaray conserva importantes monumentos y museos que no se pueden pasar por alto:
Museo arqueológico: se trata de un edificio de nueva construcción en el que se exhiben las piezas históricas legadas por las viejas civilizaciones que se asentaron en esta región. Un repaso de la historia de Aksaray a través de herramientas, armas, monedas y ropa de diferentes periodos que van desde el neolítico a la actualidad.
La Gran Mezquita, llamada Ulu Camii en turco, es una construcción del siglo XV durante el transcurso de la dinastía selyúcida. De planta rectangular con una formidable cúpula, la mezquita esta ornamentada con ricos motivos de la época. A lo largo de los años ha sufrido varias remodelaciones hasta adquirir su aspecto actual.
Egri Minare: este minarete es célebre por estar inclinado y se compara con la Torre de Pisa aunque lógicamente es una comparación un tanto presuntuosa. Se cree que fue construido en el siglo XIII, bajo el mando de la dinastía selyúcida y destacan los mosaicos azules y verdes que contrastan con el color rojo de la estructura.
Al margen de los monumentos que se localizan dentro de la ciudad de Aksaray, existen varios puntos de interés en las proximidades de la localidad:
Acemhöyük: es un yacimiento persa localizado a 18 kilómetros al norte de Aksaray. En las sucesivas excavaciones llevadas a cabo en la zona han sacado a luz importantes piezas como jarras, vasijas, sellos y herramientas.
Aşıklı Höyük: a 25 kilómetros al este de la ciudad se encuentra este túmulo de cerca de 10.000 años de antigüedad. Es un importante núcleo donde se encuentran restos pertenecientes a las primeras civilizaciones que se asentaron en Anatolia durante el neolítico.
Caravasares: son las antiguas posadas utilizadas por los comerciantes durante sus trayectos por la ruta de la seda. En las proximidades de Aksaray se localizan dos de los más importantes: el caravasar de Sultan Han y el de Agzikara Hanm, ambos levantados durante el siglo XIII y convertidos en museo.
También es posible visitar algunos enclaves naturales de gran valor como el valle de Ihlara, un cañón de 16 kilómetros plagado de viejas iglesias cristianas excavadas en la roca y decoradas con coloridos frescos. Otros parajes imprescindibles son el lago de sal Tuz Gölü, y las aguas termales de Ziga con increíbles propiedades curativas.
Utiliza las estrellas para valorar este destino:




2 votos
432 visitas