Las torres de Galata y Leandro

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Las torres de Galata y Leandro

Vigilando desde las alturas el cuerno de Oro se iza la torre de Gálata, un titán de más de 60 metros de altura que ofrece al viajero una panorámica a vista de pájaro del centro de Estambul. Al extremo oriental, emergiendo del mar, otro vigilante controla el tráfico marítimo del Bósforo: la torre de Leandro.

Acostumbrados a divisar el horizonte desde la altura que separa nuestra mirada del suelo, es lógico que nos maravillemos cuando tenemos la oportunidad de contemplar toda una ciudad desde las alturas con un solo golpe de vista. Cada ciudad tiene sus pequeños rincones que ofrecen bellas panorámicas; en Estambul, dos torres ofrecen al viajero esta agradable visión.

La torre de Galata

Monumentos EstambulLlamada Galata Kulesi en turco, es la guía que indica la ubicación del barrio de Gálata, una edificación que se puede ver desde numerosos puntos de Estambul y a la que se accede salvando la escarpada orografía que conduce hasta sus puertas. Llegar al monumento compensa la energía invertida en el ascenso, ya que su ubicación concede a esta torre una de las vistas más privilegiadas de la ciudad. Se encuentra en la cima de una colina que domina el mar de Mármara y el Bósforo, permitiendo una panorámica de Estambul en un ángulo de 360 grados.

En el siglo V, los bizantinos construyeron una torre en el lugar que hoy ocupa la de Gálata. No obstante, fueron los genoveses los que en 1348 pusieron las piedras de la torre que vigila hoy Estambul, bautizándola como la Torre de Cristo. Durante esta etapa, la torre sirvió como bastión de defensa de los muros que cercaban su territorio ante posibles ataques enemigos.

El segundo gran período histórico de la Torre de Gálata llega tras la conquista Otomana. En la primera etapa la torre se empleó para recluir a los numerosos enemigos que eran capturados durante los largos tiempos de guerra. Más tarde, se convertiría en ojo avizor del Imperio Otomano debido a su privilegiada ubicación.

Ya en el siglo XX, la torre fue remodelada y abrió sus puertas al turismo. Ahora, es posible degustar los placeres de la cocina turca en el restaurante de la planta superior. Además, al pie de la torre una pequeña plaza sirve de lugar de descanso para los viajeros que han ascendido hasta la torre, y punto de encuentro de las tertulias de los ciudadanos.

Otro de los atractivos de la torre de Gálata es el entorno en el que se encuentra, un barrio moderno con una amplia oferta de cafés, restaurantes y tiendas que muestran el perfil más alternativo y vanguardista de Estambul. Sus locales recuerdan a los viejos cafés europeos, sede de tertulias y charlas, pero con ese aroma oriental que desprende la ciudad y que la convierte en un rincón único en el mundo.

La torre de Leandro

Monumentos EstambulEn comparación con la torre de Galata esta hermana menor no permite disfrutar de unas vistas magníficas de la ciudad, sin embargo su gran baza es la leyenda que arrastra su nombre. Por este motivo se considera uno de los símbolos de Estambul.

Se encuentra a la entrada del puerto de la ciudad, erigida sobre una pequeña isla rocosa, lo que obliga a tomar un barco para poder visitarla. En el lugar de su construcción, los bizantinos levantaron en el siglo XII una fortaleza que se empleó como amarre de una gruesa cadena que cerraba el tráfico marítimo del Bósforo.

Algunas fuentes señalan que con anterioridad había existido en el mismo lugar un castillo construido en el siglo V a.c. en el contexto de las guerras del Peloponeso que enfrentaron a Atenas y a Esparta. El aspecto actual de la torre proviene de la última remodelación que sufrió en el siglo XIX a manos del sultán Mahmut II.

La torre de Leandro, en turco Kiz Kulesi, proviene del mito de Leandro y Hera, sacerdotisa de Afrodita. Cada noche Hera encendía una tea para que su amado Leandro la visitase cruzando a nado el estrecho del Bósforo. La suerte de la pareja cambió una noche de tormenta, cuando la llama se apagó y Leandro se perdió en las aguas del Bósforo muriendo ahogado. Hera con el corazón roto, no superó la pérdida de su amado y se arrojó al Estrecho para acabar con su desazón.

La torre también se conoce como la torre de la doncella por una vieja leyenda bizantina. Según reza el mito, un emperador bizantino mandó encerrar allí a su hija para evitar que se cumpliera una profecía que vaticinaba la muerte de la doncella tras recibir el mordisco de una serpiente. Sin embargo, el oráculo acertó en su vaticinio y la princesa murió en la torre a causa de la picadura de una serpiente que se ocultaba en un racimo de uvas.

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